La guerra de precios en el sector textil ha impulsado a Primark a lo más alto del mercado en cuanto a número de clientes en el año 2015. De este modo, mira desde lo alto al grupo Inditex y mete presión a todos sus competidores.

La pelea durante los próximos meses será muy intenta. Primark, que se ha hecho muy popular por tirar sus precios casi al suelo, se ha convertido en la cadena de moda número uno en España por número de compradores, con más de 8,9 millones de clientes en 2015, seguida de cerca de Zara (Inditex), con 8,2 millones de compradores, según la consultora Kantar Worldpanel.

El tercer y cuarto puesto lo ocupan la sueca H&M y a la alemana C&A, con 6,5 y 4,8 millones de clientes, respectivamente. El “top 5” lo completa Stradivarius, también de Inditex y en la que el año pasado compraron 4,7 millones de compradores.

Así, en 2015, los españoles gastaron una media de 437 euros en ropa, 146 euros menos de lo que se gastaban hace quince años por el mismo número de prendas (34), lo que implica que el precio pagado se ha reducido un promedio de 5 euros por artículo desde 2001.

La bajada conlleva también que el comercio de ropa (interior y exterior) facture el 10% menos que en 2001 y el 31% menos que en 2005, año en el que alcanzó sus cifras récord, perdiendo así 6.000 millones de euros.

Entre 2001 y 2005, el sector se encontraba en fase de expansión (…). El textil fue uno de los primeros segmentos en predecir la crisis y ya entre 2005 y 2008 se comenzó a resentir por la reducción del consumo y un mercado saturado y depreciado“, según Rosa Pilar López, directiva de Kantar, quien añade que en 2008 se intensificó la caída y en 2014 la moda “tocó suelo”. También afectó a la devaluación del mercado la expansión de las cadenas y su fuerte competitividad en precios para hacer frente a los ajustes presupuestarios de las familias y favorecidas por la liberalización de los periodos de rebajas.

Así, en 2015, las cadenas concentraban el 43% del mercado, lo que supone 25 puntos más de cuota que en 2001, en detrimento del comercio independiente, cuya cuota ha caído del 45 al 22%. No obstante, según López, 2015 ha sido un año de inflexión, de forma que “esa gran sensibilidad al precio” que se había acentuado en los últimos años, se ha relajado.

Ahora, el consumidor vuelve a pagar más por sus prendas, y se frena la compra de producto rebajado y en el canal “low-cost”. “Para el futuro, el consumidor estará más conectado, será más exigente, y estará más fragmentado en cuanto a gustos, estilos y formas de comprar moda”, afirma López.