La inversión en rehabilitación energética podría suponer un ahorro a los establecimientos hoteleros de hasta el 60% en su consumo. El gasto en energía supone la segunda partida por volumen para estos negocios. El 30% de los clientes que viaja por negocios tiene en cuenta el criterio de respeto al medioambiente a la hora de elegir.

Ni grandes obras ni instalaciones ostentosas, lo que los clientes demandan en estos momentos es el denominado “confort oculto”. Lugares tranquilos, limpios, acogedores y sin mucho ruido son los preferidos por los consumidores a la hora de escoger. Sin ir más lejos, el 30% de las reclamaciones registradas por los hoteles tienen que ver con molestias acústicas, según los datos de Hotel.Info.

Pero sin duda la tendencia que más dará que hablar en lo que a servicios de alojamiento se refiere es la sostenibilidad de las instalaciones, tanto de cara a los clientes como a los empresarios. El Instituto Tecnológicc Hotelero (ITH) calcula que el ahorro de un hotel rehabilitado energéticamente puede ser de hasta el 60% de su gasto total en energía.

La mayor parte del coste energético de los establecimientos hoteleros proviene de la climatización –que supone hasta el 30% del total-, siendo éste el segundo por volumen tras las nóminas de los trabajadores.

Un estudio conjunto de Danosa y el ITH calcula que para un ejemplo medio de hotel español de cuatro estrellas, la demanda anual de energía para climatización equivalente a 75.000 euros puede verse reducida hasta los 30.000 euros.

La técnica más efectiva en este tipo de casos es la del aislamiento térmico, que consiste en instalar un sistema sobre cubierta, fachadas y suelo para reducir las principales fugas de temperatura.

El inicio del cambio

Los costes energéticos excesivos en los hoteles y la todavía minoritaria proliferación de edificios sostenibles se deben a que la inmensa mayoría no están acogidos al Código Técnico de Edificación (CTE) del año 2013, que fija las exigencias básicas que deben cumplir para potenciar el ahorro energético.

Esta normativa se acoge a su vez al programa europeo Horizonte 2020, con el que se pretende lograr que los edificios tengan un consumo energético casi nulo para esa fecha.

La opinión pública ya se ha posicionado a favor de este tipo de medidas y un 30% de los viajeros de negocios busca alojamiento en función de criterios como la sostenibilidad y el respeto al medioambiente.

La España más eco

Según un estudio de la web de viajes TripAdvisor, el 55 % de los viajeros españoles son propensos a tomar decisiones eco sostenibles en los próximos 12 meses, un 27 % más en comparación con 2015.

Por otro lado, 63 % de los encuestados afirmó además que el hecho de encontrar información sobre turismo sostenible en internet les ayudaría a tomar decisiones más ecológicas a la hora de viajar.

Algunas de las prácticas que los encuestados consideran más eco sostenibles son la reutilización de las toallas y la ropa de cama (47 %), el ahorro en luz a través de un interruptor central (41 %), o el uso de bombillas energéticamente eficientes (37 %).

Según la encuesta, los viajeros españoles demuestran su compromiso no sólo durante su estancia en el hotel, sino también en otros aspectos del viaje como comprar productos locales (63 %), caminar, ir en bicicleta o utilizar el transporte público (46 %) y utilizar una tarjeta de embarque sin papel (32 %).