Ciudadanos está alcanzando a Podemos en las provincias medianas. Así lo recoge el pulso electoral que Metroscopia ha realizado los últimos días en Toledo, Zaragoza, León, Cádiz, Murcia y Málaga. En un clima marcado por el fracaso de las negociaciones para formar Gobierno y la inevitabilidad de nuevas elecciones, el partido de Albert Rivera mejora sus expectativas al tiempo que el de Pablo Iglesias sufre un importante deterioro. Lo reflejan todos los sondeos y también estas encuestas sectoriales de Metroscopia, que arrojan luz sobre circunscripciones que reparten hasta 134 de los 350 escaños del Congreso.

Con dos meses de campaña por delante, todo puede cambiar mucho, pero la tendencia indica que la formación naranja está en disposición de adelantar a la morada en la lucha por el tercer puesto, con PP y PSOE todavía por delante. Este hecho tiene una importancia crucial en las circunscripciones grandes (Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Sevilla), pero también en las 18 que eligen entre 6 y 11 diputados (134 en total), como es el caso de las seis escudriñadas.

Y es que el logro de muchas actas en esos lugares depende de quedar tercero y superar el 15%-16% del voto. Ciudadanos lo sabe bien desde el 20D, cuando se quedó en un 13,93% de media y no pudo luchar por escaños que luego marcarían la diferencia en la Cámara.

Entonces, Iglesias superó a Rivera en todas las provincias medianas, salvo Almería, Toledo y Murcia. Eso le valió para obtener 27 escaños en esas 18 circunscripciones, por los 15 que se llevó la formación naranja. El escenario ahora podría ser el opuesto, a tenor de los sondeos. Ya lo es, de hecho, en las seis provincias estudiadas por Metroscopia.

Rivera mira por el retrovisor a Podemos en Zaragoza (21,6% frente a 13,7%), León (20,9%-14,1%), Cádiz (18,1%-16,6%) y Málaga (19,5%-12,9%), lugares todos ellos donde el 20D quedó por detrás; deshace el empate entre emergentes que había en Toledo (C’s se desmarca, 15,7%-12,8%); y alcanza la segunda plaza en Murcia (20%, por el 10,7% de Podemos), superando al PSOE (19,4%). Los guarismos actuales le reportarían ya dos escaños más, en Zaragoza y Cádiz, mientras el partido del círculo cedería representantes en Cádiz y Málaga.

La diversidad en la selección realizada por Metroscopia permite colegir que el sorpasso entre emergentes es algo global. Las excepciones podrían ser los territorios donde más fuertes son Podemos y sus aliados y más débil es Ciudadanos (País Vasco, Galicia o Navarra). En el resto de provincias medianas, la formación naranja estaría ya por delante. Son, además de las mencionadas, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, Badajoz, Tarragona, Baleares o Asturias.

En las seis provincias estudiadas, Rivera oscila entre el 15,7% de Toledo y el 21,6% de Zaragoza, es decir, subiendo entre dos y siete puntos respecto a diciembre. Podemos, por su parte, se movería en una horquilla de entre el 12,8% y el 16,6%, cayendo cinco puntos de media. El PP se mantiene por encima, aunque cediendo terreno, y el PSOE sufriendo para conservar el segundo lugar.

Importantes subidas en todas esas provincias experimenta Izquierda Unida, formación con quien Pablo Iglesias podría buscar un acuerdo ante los nuevos comicios para articular listas conjuntas. Movido por estas malas nuevas de la demoscopia, Iglesias contempla ya negociar una alianza global, aunque tendría que discutir las condiciones con IU y superar las resistencias de la parte de su partido que recela de una alianza que les escoraría hacia la izquierda, quizá frustrando la vocación mayoritaria y de transversalidad con que nació.

Para lograrlo, a buen seguro esgrimiría estos vaticinios electorales, que son unánimes en el sector. Este miércoles se conoció también un estudio de la consultora Llorente & Cuenca, realizado sobre la base de un sondeo de más de mil entrevistas, que arroja un panorama similar. El PP ganaría las elecciones generales con los mismos 123 escaños que obtuvo el 20D, el PSOE también repetiría resultado con 90 diputados, Podemos y las confluencias caerían de 69 a 48 y Ciudadanos subiría de 40 a 53. IU, cuyos 900.000 votos de diciembre solo le valieron dos escaños, obtendría ahora 12 representantes. Es decir, el bloque de centro derecha obtendría justos 176 diputados, superando la barrera de la mayoría absoluta y quedando en disposición de negociar un pacto de Gobierno.