El grupo Barceló consiguió el pasado julio cerrar la adquisición de Occidental Hoteles y convertirse en socio único de la cadena, tras comprar sucesivamente las participaciones que mantenían en el grupo BBVA, Amancio Ortega y otros socios minoritarios. Ninguna de las partes desveló entonces el importe de la operación.

Según se recoge en la memoria anual del grupo mallorquín, el importe abonado por Barceló para la adquisición del 100% del capital ascendió a 174 millones de euros. Al coste total de la operación habría que sumarle el valor de la deuda que mantenía Occidental y que, según apuntan fuentes del mercado, se sitúa en el entorno de los 250 millones de euros.

La compra se cerró en dos fases. En un primer momento, el pasado mayo, Barceló pactó la adquisición del 23,63% en manos de Amancio Ortega –fundador de Inditex-, el 13,58% de la luxemburguesa Tamaar y el 5,26% de la familia Miarnau.

Y posteriormente, en junio, Barceló consiguió vencer las resistencias de BBVA y acordó la compra del paquete de control del 57,54% en manos de la entidad. El banco habría ingresado algo más de 100 millones de euros, en línea con los 98 millones de valor en libros que BBVA otorgaba a su participación en Occidental.

Con la operación, Barceló tomó el control de un rival directo en el mercado de la hotelería vacacional como era Occidental, se quedó en propiedad con 11 hoteles repartidos por el Caribe (aunque ha vendido ya uno de ellos ubicado en Costa Rica) y asumió la gestión de otros dos establecimientos más.

El proceso de compra de Occidental fue largo, muy largo. Y acabó dando un giro radical tras meses de zozobra en que la operación congelada. El proceso se cerró en falso en diciembre de 2014, cuando BBVA y Amancio Ortega lo suspendieron por no encontrar ofertas de compra que se ajustaran a su valoración (sobre todo a la valoración que de su participación hacía el banco). Entonces Barceló era uno de los finalistas de la puja, y no quiso olvidarse de la operación pese al traspié. Apenas seis meses después, el grupo se convertía en accionista único de la cadena.

Occidental Hoteles estaba controlada desde 2007 de manera conjunta por BBVA y Amancio Ortega (a través de su brazo inversor Pontegadea). Tras refinanciar la deuda de la cadena en 2013, ambos socios pusieron en venta el grupo hotelero y abrieron una puja en la que participaron varias compañías del sector y también fondos de inversión. A la recta final del proceso llegaron Barceló (junto al fondo CPG) y la mexicana Posadas, con la española como favorita.

Tras casi un año de negociaciones, valoraciones y reuniones, BBVA y Ortega suspendieron la operación de venta el pasado diciembre porque ninguna de las ofertas cumplía sus expectativas de precio (las expectativas del banco, en concreto). BBVA y el fundador de Inditex pagaron cerca de 700 millones por la cadena (incluidos 230 millones de deuda).