El indicador de actividad exportadora en España se mantiene en niveles previos a la crisis y evoluciona positivamente en el primer trimestre de 2016. Sin embargo, la caída de los precios y la fuerte competencia internacional contienen los márgenes de beneficio. La UE continúa liderando el ranking de consumidores de productos españoles.

Las exportaciones españolas vuelen a sumar, tras acumular más de tres años en terreno positivo, aunque siguen siendo poco rentables. Los últimos datos del Indicador Sintético de Actividad Exportadora (ISAE) reflejan un incremento de 1,5 puntos respecto al último trimestre de 2015, hasta situarse en los 22,4 puntos. Lejos quedaron los datos de 2012, cuando el índice llego a plantarse en los -3,9 puntos.

Sin embargo, no todo son buenas noticias; exportamos más pero la lucha por ofrecer el mejor precio es cada vez más complicada. Según informa el Ministerio de Economía y Competitividad, la incidencia negativa más relevante para los encuestados es la competencia internacional por precios (57,8%), una preocupación que cada trimestre está más presente.

También han aumentado los que reconocen que los precios han evolucionado a la baja este trimestre, mientras que disminuyen aquellos que observan estabilidad y se mantienen los que ven un cambio al alza. Respecto al margen de beneficio, la mayor parte de los entrevistados tiene percepción de estabilidad aunque el indicador ha evolucionado negativamente respecto al trimestre anterior.

Otro aspecto llamativo es la falta de optimismo de las empresas de cara al futuro: el indicador de expectativas de exportación a doce meses registró un descenso de casi ocho puntos respecto a diciembre de 2015, hasta alcanzar los 37,3 puntos.

Los sectores más dinámicos continuarán siendo automoción y productos químicos, mientras que las materias primas y la energía siguen lastrando el crecimiento conjunto.

Una cartera de clientes reducida

La evolución de las relaciones españolas con sus principales socios comerciales se mantiene en su línea; Europa vuelve a ser el principal destino de nuestras exportaciones en 2016, con incrementos tanto en la eurozona como en la UE-28.

Por otro lado, se redujo el volumen de operaciones con Norteamérica, América Latina, Asia y África. Las expectativas de los comerciales españoles son optimistas respecto a la evolución de los tratos con Estados Unidos, Europa, África y Oceanía a tres meses. Más prudentes son las previsiones respecto a Latinoamérica y Asia, que descendieron significativamente en relación al trimestre anterior.

Las expectativas a medio plazo (12 meses) sitúan como principales destinos a Francia (41%) y a Alemania (39,5%). A bastante distancia, EE UU (24%) y Reino Unido (22,6%) se espera que también sean socios estratégicos para el comercio español.

La demanda interna se estanca

Mientras tanto, el optimismo de los consumidores respecto a la situación económica retrocede a niveles de septiembre del año pasado, aunque todavía son un 81,6% de encuestados los que piensan que la situación permanecerá estable o incluso mejorará, según los datos del Observatorio Cetelem para el mes de marzo.

Sin embargo, este índice ha retrocedido 0,3 puntos porcentuales en un mes y mantiene esta tendencia desde hace medio año. Los españoles en conjunto valoran mejor su situación personal (5,98) que la general del país (4,81) y un 20,4% considera que la situación de cara a los próximos 12 meses empeorará, frente al 52,6% que opina que permanecerá estable y el 27% que cree que mejorará.