“En la próxima década, el cobro de los servicios bancarios prestados será la norma”, ha asegurado el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, quien ha apuntado que las entidades que hayan adoptado a corto plazo políticas de comisiones cero para “reforzar su atractivo” acabarán por cobrar recargos a sus clientes.

Este cambio desde la gratuidad hacia los pagos “no será fácil ni pacífico” ha indicado Roldán durante su intervención en el XXIII Encuentro del Sector Financiero organizado por Deloitte, ST Sociedad de Tasación y el diario ABC. De cara al futuro, la banca basará su éxito en la transparencia en las comisiones, la competencia y la libertad de contratación, ha concluido.

Por otro lado, Roldán ha vaticinado un movimiento de integración de entidades en el futuro cercano. En este caso, ha precisado, las fusiones no serán entre bancos complementarios sino entre competidores directos. “Ahora manda la eficiencia”, ha resumido el presidente de la AEB, al tiempo que ha considerado mucho más positivas las fusiones amistosas que las opas hostiles.

El cambio para que los consumidores acepten las comisiones “no será fácil ni pacífico”

“Europa está sobrebancarizada”, ha afirmado Roldán, quien ha añadido que “el nuevo mundo digital añade presión para reducir capacidad instalada”. Por ello, el sector ha acabado por redimensionar su red hasta niveles de los años 80′, con reducciones de en torno al 30% en el número de oficinas y el tamaño de las plantillas.

En cuanto a la llegada de nuevos competidores desde el sector digital, los conocidos como fintech, Roldán ha exigido que un avance de la regulación que establezca unas reglas comunes para los nuevos y los tradicionales competidores. “A igualdad de riesgos, igualdad de normas”, ha zanjado.

También en cuanto al marco legal del sector bancario, Roldán ha afirmado que “es hora de poner el punto final” al ciclo regulatorio de la crisis para dejar paso a uno más acorde con el entorno económico actual.

Asimismo, el presidente de la AEB ha abogado por una “normalización” de los tipos de interés, una subida que remunere el ahorro, “algo esencial para hacer frente al envejecimiento de la población”. Si los intereses siguen bajos, ha advertido, algunas entidades se podrían ver forzadas a asumir más riesgos de los saludables a la hora de conceder créditos.

Foto: EFE