Hubo un tiempo en el que HTC competía al lado de Samsung, en el que sus smartphones eran innovadores y el precio de estos no presentaba ningún problema. Ahora las cosas han cambiado, y mientras otras marcas se sitúan en lo alto de la tabla de los más vendidos, HTC observa desde abajo soñando con los éxitos que pudieron ser pero no fueron.

HTC acaba de presentar su última apuesta, el HTC 10 mientras mira al negocio de la realidad virtual, el otro mercado en el que la compañía taiwanesa también está muy presente. Pero antes de este terminal, con el que esperan consolidarse como una alternativa a los gama alta más populares, ya hemos visto otros smartphones de HTC que tenían la misma misión y que acabaron por no convencer a los usuarios pasando a engordar las cifras de pérdidas de la empresa.

Fueron pioneros en el lanzamiento del teléfono con Android, innovaron con la colocación de una doble cámara en sus dispositivos y llegaron a batir récords de ventas siendo una de las marcas más reconocidas en el mercado. Sin embargo ahora los demás fabricantes le han tomado la delantera, lo que les obliga a buscar de nuevo ese éxito con el que no hace tanto convivían.

En el tercer trimestre de 2011 HTC consiguió doblar las ventas del año anterior alcanzando los 13,2 millones de ventas. Entonces los smartphones se vendían bien y HTC aún no se imaginaba lo que se le vendría encima: en 2012 las cuentas comenzaron a mostrar los primeros síntomas de que las cosas no iban demasiado bien, pues la compañía volvía a tener ventas similares a las que había conseguido ocho años antes.

Febrero de 2013 fue el peor mes en tres años de HTC, pero entonces llegó el HTC One, el terminal que logró remontar las ventas en junio del mismo año. Este dispositivo, que se lanzó al mercado junto con el Samsung Galaxy S4, supuso todo un respiro para la compañía que se encontraba en la cuerda floja y que volvió a las malas cifras en el primer trimestre de 2014.

El HTC One M8 fue el smartphone que se lanzó en 2014 con la esperanza de que HTC volviese a la competición en el mercado de los teléfonos inteligentes. Después le llegó la oportunidad al M9. Ni uno ni otro fueron capaces de darle la vuelta a la situación que vivía HTC, pues tan solo algunos fugaces picos de ventas fueron capaces de levantar buenas cifras en la compañía.

La última bala: el HTC 10

Antes del HTC 10, a finales del año pasado, HTC presentó el One A9, el último smartphone que llevaba el apellido One y que recordaba en diseño al iPhone 6S de Apple. Por fuera era algo totalmente diferente a lo que la marca tenía acostumbrados a sus usuarios, sin embargo este cambio superficial no fue suficiente, pues sobre el teléfono pesaba demasiado su precio: 650 euros.

El HTC 10 podría ser la última bala que le queda a la compañía taiwanesa, pues han apostado fuerte por la cámara y los altavoces del dispositivo, así como por el diseño y los materiales que conforman el cuerpo del terminal. Pero si en algo podrían haberse equivocado es en el precio.

Hace una semana, cuando se presentó el HTC 10, se pedía en la página oficial 799 euros por la reserva previa del teléfono. Ahora su precio ha bajado y se sitúa en la web en 749 euros.

Podría ser este el precio definitivo del HTC 10, aunque a algunos les pueda parecer excesivo que cualquier teléfono que no se llame Samsung o Apple se venda por encima de los 700 euros. Habrá que esperar para ver si HTC por fin ha acertado con su último lanzamiento, si este último tiro ha dado en la diana, si ha vuelto a fallar o si le queda una nueva oportunidad para demostrar que en el mercado de los smartphones aún hay hueco para su marca.