La plataforma de vídeo en streaming ha lanzado su nueva tecnología HDR en Reino Unido y espera extender el servicio por toda su red mundial en el corto plazo. ¿Cuál es el problema? Que son necesarias televisiones de última generación para notar los cambios en la imagen.

Netflix confirmó el pasado miércoles que todos sus contenidos ya están disponibles en High Dynamic Range (HDR) para el mercado británico, según informa The Independent, como ya hiciera antes en EE UU. El objetivo de la compañía es llevar el soporte de vídeo de alto rango a todos los países por los que se extiende su red.

La nueva tecnología ofrecerá a los usuarios de la plataforma mejores condiciones de visualización, con novedades relativas a la paleta de colores y los niveles de brillo. Los clientes del canal podrán disfrutar de vídeos más realistas y con una calidad óptima.

Hasta aquí todo parecen buenas noticias para los fans de Netflix -si excluimos el pequeño detalle de que sólo los Premium podrán acceder a esta tecnología-, pero el principal problema es que casi ninguno de los espectadores cuenta con el modelo de televisión necesario para poder utilizarla.

Para que los vídeos sean reproducidos en este formato es necesario un televisor compatible con HDR10 y Dolby Vision. En el mercado, sin contar con los modelos de vanguardia, la inmensa mayoría no cumple los requisitos para este tipo de reproducciones. Es decir, muchos son los llamados y pocos los elegidos para disfrutar del nuevo HDR de Netflix. Algo parecido a lo que pasa con los televisores 4K.

Otro de los requisitos para el funcionamiento de la tecnología es una conexión a internet ultraveloz, al menos de 25 megabits por segundo según el propio Netflix, que también puede ser un obstáculo para muchos hogares.

Como ya adelantó SABEMOS, la plataforma norteamericana anunció su primera producción española hace un par de semanas. La serie versará sobre la vida de unas trabajadoras en una compañía de telefonía española en los años veinte. En principio se comenzará a grabar este año y saldrá a la luz en 2017.