José Manuel Soria finalmente se rinde y renuncia a sus funciones como ministro de Industria, Energía y Turismo, a su acta de diputado y también a su cargo como presidente del PP de Canarias “tras los errores cometidos en los últimos días”.

Y es que tras días asediado por el escándalo de los papeles de Panamá, y tras aportar diferentes versiones contradictorias sobre su participación en empresas radicadas en paraísos fiscales, Soria se ve empujado a abandonar por completo la vida política y lo confirma como una “decisión irrevocable” que ha trasladado al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.

“Mintió a Rajoy a la cara, era imposible que hubiese otro desenlace”, explican fuentes de Moncloa

Soria abandona todos sus cargos en el Partido Popular, pero con el Gobierno en funciones tras las elecciones del 20-D no puede dimitir como ministro.  Esta condición de interinidad -todos los miembros del Gabinete cesaron el 21 de diciembre a través de un Real Decreto- impedía que Mariano Rajoy le pudiera cesar, así como que el propio Soria pudiera de facto dimitir. Así que Soria recurre a la única salida legal en relación a su cargo de ministro, que es la de apartarse de sus funciones, pasando éstas a otro Departamento (previsiblemente las asumirá el ministro de Economía, Luis de Guindos). Pero aún así seguirá figurando como ministro sin cartera.

Se confirma así un final que parecía cantado, y que desde el Gobierno y el propio Partido Popular empezaba a apuntarse desde ayer como inevitable. “Mintió a Rajoy a la cara, era imposible que hubiese otro desenlace”, explican a SABEMOS fuentes de Moncloa, en referencia a las explicaciones personales que Soria había ofrecido al presidente del Gobierno sobre su relación con las compañías en paraísos fiscales.

Una “sucesión de errores” por “falta de información”

Soria ha anunciado su decisión con un comunicado público en el que se agarra a la “falta de información precisa sobre hechos que ocurrieron hace más de veinte años” para aparentemente justificar la “sucesión de los errores cometidos” sobre las explicaciones sobre su vinculación con empresas offshore, que el ministro ya sin cartera sigue situando con anterioridad a su entrada en política en 1995 y desvincula por completo de sus responsabilidades políticas.

“La política es una actividad que debe ser en todo momento ejemplar también en la pedagogía y en las explicaciones. Cuando así no ocurre, deben asumirse las responsabilidades correspondientes”, subraya Soria en el escrito, en el que reconoce el “daño evidente” que el escándalo causa al Gobierno y al PP “singularmente grave en el momento político actual”.

Cuatro días de versiones contradictorias

Soria quedó definitivamente contra las cuerdas este jueves, al destaparse nuevos vínculos con empresas radicadas en paraísos fiscales y continuar con la cadena de contradicciones que ha trufado su defensa desde que el lunes su nombre apareciera en los denominados papeles de Panamá.

En concreto, figuraba como administrador de la compañía UK Lines Limited, con sede en el paraíso fiscal de Bahamas. El aludido negó ese mismo día que tal cosa fuera cierta y explicó que una empresa de su familia -Consignataria Oceanic- mantuvo relaciones comerciales con UK Lines, sociedad radicada en Reino Unido.

Al día siguiente, se supo que esta última compañía tuvo como administrador al propio Soria y que perteneció a su padre, fallecido en 1990. La relación, pues, trascendió con mucho lo “comercial”. El ministro adujo entonces que se había enterado “esta misma mañana” de que fue administrador de la empresa, aunque sí reconoció que su progenitor había sido socio de ella hasta su muerte.

En ese momento, hace 26 años, fue el propio Soria quien le sucedió, tal y como consta en documentación del Registro Mercantil del Reino Unido. El interesado no lo recuerda, pero su firma aparece en varios papeles de la sociedad, tal y como ha publicado El Mundo. Por último, este medio ha acreditado también que Soria fue administrador hasta 2002 de otra empresa, Mechanical Trading Limited, con sede en el paraíso fiscal de la isla de Jersey.

Una situación insostenible que había soliviantado a sus compañeros en el Gobierno y en el partido, que ha sido contestada por Mariano Rajoy con un elocuente silencio y que había llevado a Soria a anunciar su comparecencia ante el Congreso el lunes para dar explicaciones.

El caso Soria es un gran varapalo para Rajoy. Uno de sus ministros más cercanos se ha visto envuelto en oscuras relaciones con empresas radicadas en paraísos fiscales y ha caído en innumerables contradicciones al justificarse. Todo ello en un clima de precampaña, con el bloqueo político abocando a nuevas elecciones el 26 de junio y el líder del PP dispuesto a repetir como candidato.