¿Puede dimitir o ser cesado José Manuel Soria? La pregunta comenzó a extenderse en la tarde del jueves, al hacerse insostenible la situación del ministro de Industria, Energía y Turismo en funciones. Esta condición de interinidad -todos los miembros del Gabinete cesaron el 21 de diciembre a través de un Real Decreto- impide que Mariano Rajoy le pueda cesar, así como que el propio Soria pueda dimitir. Todo lo más, cabría que se apartara de sus funciones, pasando estas a otro Departamento. Pero aún así seguiría figurando como ministro sin cartera.

Otra forma de asumir responsabilidad política es renunciando al carné del PP, o siendo suspendido de militancia. El problema de tomar solo este camino es que, del mismo modo, seguiría al frente de las funciones de Industria, Energía y Turismo. La suspensión de militancia fue la determinación tomada por Génova para atajar otros casos de presunta corrupción destapados recientemente, como los del acalde de Granada, José Torres Hurtado, o los concejales del Ayuntamiento de Valencia salpicados por la Operación Taula.

Soria quedó definitivamente contra las cuerdas este jueves, al destaparse nuevos vínculos con empresas radicadas en paraísos fiscales y continuar con la cadena de contradicciones que ha trufado su defensa desde que el lunes su nombre apareciera en los denominados papeles de Panamá. En concreto, figuraba como administrador de la compañía UK Lines Limited, con sede en el paraíso fiscal de Bahamas. El aludido negó ese mismo día que tal cosa fuera cierta y explicó que una empresa de su familia -Consignataria Oceanic- mantuvo relaciones comerciales con UK Lines, sociedad radicada en Reino Unido.

Al día siguiente, se supo que esta última compañía tuvo como administrador al propio Soria y que perteneció a su padre, fallecido en 1990. La relación, pues, trascendió con mucho lo “comercial”. El ministro adujo entonces que se había enterado “esta misma mañana” de que fue administrador de la empresa, aunque sí reconoció que su progenitor había sido socio de ella hasta su muerte.

En ese momento, hace 26 años, fue el propio Soria quien le sucedió, tal y como consta en documentación del Registro Mercantil del Reino Unido. El interesado no lo recuerda, pero su firma aparece en varios papeles de la sociedad, tal y como ha publicado El Mundo. Por último, este medio ha acreditado también que Soria fue administrador hasta 2002 de otra empresa, Mechanical Trading Limited, con sede en el paraíso fiscal de la isla de Jersey. Una situación insostenible que ha soliviantado a sus compañeros en el Gobierno y en el partido, que ha sido contestada por Mariano Rajoy con un elocuente silencio y que le ha llevado a anunciar su comparecencia ante el Congreso el lunes. Una salida intermedia a la dimisión/cese que no puede producirse.

El caso Soria es un gran varapalo para Rajoy. Uno de sus ministros más cercanos se ha visto envuelto en oscuras relaciones con empresas radicadas en paraísos fiscales y ha caído en innumerables contradicciones al justificarse. Todo ello en un clima de precampaña, con el bloqueo político abocando a nuevas elecciones el 26 de junio y el líder del PP dispuesto a repetir como candidato.