La última reforma fiscal elimina la mayor parte de las ayudas a progenitores separados con más de dos hijos, mientras que las madres solteras y los contribuyentes viudos mantendrán esta ventaja. Los desempleados que hayan agotado sus prestaciones y las personas sin ingresos tampoco podrán acceder a estas deducciones.

La Campaña de la Renta ya ha comenzado y con ella la aplicación de la última reforma fiscal del actual Gobierno en funciones. La mayor parte de los contribuyentes notarán grandes cambios; como la polémica eliminación de la exención estatal por alquiler de vivienda o la bajada de las deducciones por aportación a planes de pensiones. Sin embargo, las medidas más relevantes no han tenido apenas eco al afectar a ciertos colectivos más bien minoritarios.

Este el caso de las ayudas de 1.200 euros a contribuyentes con familia numerosa o ascendientes/descendientes discapacitados a su cargo, de las que se han excluido a los padres y madres de dos o más hijos separados o divorciados con custodias compartidas o que reciban anualidades por alimentos del otro progenitor.

Si tenemos en cuenta que en España existen aproximadamente 337.000 hogares monoparentales con dos hijos menores, y que según los datos del INE en 2014 en el 73,1% de las separaciones la mujer se hizo cargo de los hijos, frente al 5,3% de los hombres, estaríamos hablando de más de 246.000 mujeres en riesgo de perder dichas ayudas.

Sin embargo, estas restricciones no se extienden a las madres solteras ni a los contribuyentes viudos, que no deben cumplir ningún requisito para beneficiarse de la bonificación.

Las ayudas se pagan en forma de impuestos negativos –Hacienda devuelve el dinero sin que haya habido retención previa- y se pueden cobrar mensualmente o deducirlas directamente en la declaración de la renta.

“En casi todas las sentencias que atribuyen la custodia exclusiva se establece la obligación de pago por alimentos, por lo que los padres y madres divorciados en casi ningún caso tendrán derecho a la ayuda”, denuncian desde la Asociación de Técnicos de Hacienda (Gestha).

Otro requisito: tener trabajo

Estas ayudas también eran destinadas a paliar la situación de aquellas personas que llevan más de dos años en situación de desempleo, es decir que ya no reciben otras prestaciones, y a las personas sin ingresos en general. También este grupo ha sido privado de los 1.200 euros de deducción por el Gabinete de Montoro.

Esto es curioso cuando en España hay por lo menos 1,57 millones de hogares con todos sus miembros en paro y una tasa de desempleo por encima del 20%. Sin duda, es una medida efectiva de cara a la recaudación pero no tiene mucho sentido atendiendo a la situación social.

“El próximo Gobierno entrante debe aprobar una norma retroactiva que permita a estos individuos percibir estas ayudas que por lógica les corresponderían. Las ayudas sociales deben pagarse sólo a quienes realmente lo necesitan según su nivel de ingresos”, añaden desde Gestha.