La compañía hispalense ya había conseguido una tregua en los tribunales españoles, gracias a la que los acreedores podrán discutir los términos del acuerdo que evite el concurso hasta el 29 de octubre. En el momento en el que le fue concedida la ampliación, Abengoa ya adelantó que iba a solicitar la homologación en Estados Unidos de esta prórroga.

Pues bien, la empresa ha anunciado que los tribunales del país norteamericano han reconocido el pacto de standstill al que llegaron los tenedores de deuda, por el que se impide que los acreedores puedan pedir la liquidación de empresas del holding.

En una nota remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Abengoa ha indicado que los Tribunales de Insolvencia de Delaware atendieron las peticiones de las filiales de la compañía y paralizaron las acciones de los acreedores contra ellas.

Los tribunales han paralizado las acciones de los acreedores contra las sociedades de Abengoa

Eso era precisamente lo que reclamaban algunos granjeros de Nebraska. Los proveedores de materia prima para fabricar etanol, un biocombustible que produce la multinacional sevillana en varias plantas estadounidenses, exigían que los activos de la planta no se utilizaran para enjugar las deudas de Abengoa a nivel corporativo sino que se dedicaran a resarcir a los acreedores locales.

Entre los afectados por los impagos de una planta de producción de etanol en Nebraska estaban las multinacionales cosecheras Gavilon y Andersons Inc., así como las cooperativas de granjeros de Ravenna, Dorchester y Central Valley, de acuerdo con las informaciones recabadas por el portal de información local Omaha.com.

Aunque Abengoa todavía tiene varias vistas pendientes para el 27 de abril en las que se confirmará la prórroga, la decisión judicial impide que ni estos acreedores ni ningún otro consiga una liquidación de los activos con la que resarcir sus deudas.

No obstante, la prórroga no es el único camino por el que la firma sevillana avanza al otro lado del Atlántico.

Refinanciación

Los tribunales estadounidenses también han dado luz verde a una línea de financiación de 41 millones de dólares, con la que Abengoa puede retomar la actividad de las instalaciones afectadas por su parálisis económica, tal y como recogió recientemente el medio digital estadounidense Kearney Hub.

“El auto aporta financiación a largo plazo para el pago de las nóminas y otros gastos operativos ordinarios durante el litigio del caso, y en particular contempla inversiones para reanudar la producción en dos plantas de Abengoa Bioenergy localizadas en Ravenna y York (Nebraska)”, subrayó la compañía en un comunicado del que se hizo eco el portal local.

La línea de financiación que ha conseguido Abengoa se ha materializado bajo la forma de Debtor in Possession Financing o DIP financing, una figura particular de la legislación concursal de EEUU. Básicamente, se trata de una línea de crédito aprobada por las instancias judiciales que supervisan el proceso de insolvencia de una compañía, por la que los acreedores de esta deuda obtienen prioridad de cobro y la empresa deudora destina el dinero que obtiene a su continuidad operativa.

Paso a paso, Abengoa va caminando por un túnel oscuro en el que entró el año pasado. La luz todavía es un punto distante también en Estados Unidos, donde la compañía todavía debe unos 20 millones de dólares, según las informaciones locales, a 11 entidades de Nebraska. Pero con cada nuevo acuerdo se acerca más al final feliz.

Foto: Flickr – Roy Luck