El consejo de administración de AENA confirmó el mes pasado sus planes de congelar las tasas aeroportuarias hasta 2021. Las aerolíneas, que son las que las pagarán, reclamaban una rebaja de las tarifas. Pero nones. El gestor de los aeropuertos ratificó la propuesta que ya había adelantado en diciembre y que desde entonces mantenía.

Que mantenía y mantiene. Porque el presidente del gestor de los aeropuertos, José Manuel Vargas, defiende el plan diseñado por el grupo para dejar inalteradas las tasas los próximos años y no ve margen para introducir cambios en los próximos meses mientras se tramita formalmente el nuevo marco tarifario.

El presidente de AENA, José Manuel Vargas. FOTO: Chema Barroso.

El presidente de AENA, José Manuel Vargas. FOTO: Chema Barroso.

Y es que la de AENA es sólo una propuesta. El Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) en el que se incluirán la evolución de las tarifas para el próximo lustro lo elaborará –teniendo en cuenta la proposición de AENA- la Dirección General de Aviación Civil, dependiente del Ministerio de Fomento, y lo aprobará el Consejo de Ministros antes del próximo 30 de septiembre.

“Vamos a seguir siendo coherentes con la propuesta que hemos hecho”, dice Vargas en declaraciones a SABEMOS. Y cuando se le recuerda que las aerolíneas aún piden un recorte de las tasas para impulsar el tráfico en España, el presidente de AENA contrapone que “no es una cuestión de reclamaciones de las compañías, sino que se trata de un marco regulatorio que hay que cumplir”.

Las aerolíneas quieren rebajas

Las asociaciones de compañías aéreas, con las que AENA había manteniendo una ronda de encuentros, solicitaban una rebaja del 2,59% anual hasta 2021 para mantener su expansión en el mercado español. Sin embargo, el consejo del gestor de los aeropuertos, ahora parcialmente privatizado, considera que la congelación de las tarifas durante el próximo lustro se trata de una propuesta “coherente y razonable” y que “garantiza la sostenibilidad del sistema aeroportuario español a largo plazo”.

Y es que desde AENA se subraya que se trata de mantener durante un lustro unas tasas, pero que ya incluyen la rebaja del 1,9% que ha tenido que aplicar por imposición de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) tras una dura pugna. El propio presidente del superregulador, José María Marín Quemada, ha insistido en los últimos meses que “lo más adecuado” sería que la CNMC fuera la encargada de fijar las tasas aéreas y que no fuera potestad de AENA, como ha quedado fijado con el nuevo marco regulatorio tras su privatización parcial.