Hay personas que prefieren asegurar que un viaje termine como estaba planeado, antes que asegurar las maletas o, incluso, el móvil. La sociedad tiene una nueva perspectiva de propiedad. Lo material importa igual que las sensaciones o experiencias. Las compañías de seguros tienen que adaptarse.

Además, si no queremos ir a un banco para sacar dinero, tampoco queremos que se rompa la lavadora cuando se puede evitar. De eso habla en SABEMOS el director de Marketing de AXA España, Jesús Carmona, que traza una radiografía sobre lo que supone la tecnología conectada en el mundo de los seguros, así como la irrupción de la economía colaborativa dentro del propio sector.

¿Cómo se afronta el reto de asegurar a gente con perspectivas económicas muy diferentes a las de hace 10 años, así como el cambio de mentalidad?

Somos muy conscientes de que actualmente las personas cada vez nos sentimos más identificados con ciertos estilos de vida. En algunos casos, impuestos por las perspectivas económicas de cada uno de nosotros, pero en otros derivados del cambio de mentalidad.

Valoramos cada vez menos poseer algo y cada vez más disfrutar de ciertas experiencias, utilizar ciertos servicios. Hemos pasado de “coleccionar” sólo objetos a coleccionar también momentos.

Todo esto genera en la sociedad unos cambios de hábitos que a su vez conllevan un cambio en los riesgos a los que nos exponemos. Hablamos, por ejemplo, de riesgos que pueden darse sobre objetos o actividades que hasta ahora no se aseguraban, porque no tenían el volumen suficiente, o bien de riesgos que se producen durante un espacio muy corto de tiempo y para los que no tiene sentido contratar un seguro que tenga una duración de un año, todo lo contrario, puede ser un seguro que únicamente te cubra durante unas horas. En definitiva, las personas ya no sólo pensamos en proteger nuestros objetos, sino también nuestro estilo de vida.

En el ámbito financiero, los bancos tardaron mucho en darse cuenta del fenómenofintech, ¿han aprendido las aseguradoras la lección con el insurtech?

Sin duda, con el sector financiero compartimos muchas similitudes: detrás, suele haber grandes corporaciones, somos sectores muy regulados, gestionamos riesgos… Podríamos decir que lo que está sucediendo con el fintech y la banca nos está abriendo camino sobre muchos aspectos que también tenemos en el mundo asegurador, lo cual está haciendo que la “explosión” del insurtech se esté desarrollando a una velocidad mayor que la que lo hizo en fintech.

Como ejemplo, el fintech tardó siete años (2006 – 2013) en conseguir el volumen de inversiones que el insurtech ha conseguido en sólo 4 años (2011 – 2015), concretamente unos 2.500 millones de dólares (Fuente: ‘Venture Scanner’ y ‘CB Insights’).

¿Están preparados para el cambio tecnológico y su desarrollo de negocio (que a lo mejor deberían haber tomado ya)?

Todo esto está haciendo que, al menos desde AXA, lo veamos como una excelente oportunidad para transformar y mejorar nuestra profesión, que consiste en asegurar y proteger a las personas, y estemos lanzando iniciativas tanto a nivel mundial como a nivel local en España. Estos son unos ejemplos:

-AXA Strategic Ventures, un fondo de capital riesgo de 200 millones de euros, lanzado en 2015, con foco en insurtech y fintech.

-Kamet, una incubadora insurtech dotada con 100 millones de euros, y lanzada a principios de 2016, que se focalizará en conceptualizar nuevos productos y servicios innovadores

-AXA OPENSURANCE, en este caso esta es una iniciativa que hemos lanzado desde AXA España, a principios de 2016 y que consiste en un programa de colaboración abierta junto a startups, en el que partiendo de una serie de retos buscamos colaborar con Startups que nos ayuden a solucionarnos y que puedan convertirse en socios estratégicos a través de diferentes modelos de partnership.

Un ejemplo es que el sector seguros también está adoptando formas de ‘economía colaborativa’, ¿cómo reacciona una compañía tradicional como AXA?

En AXA, hemos apostado desde el primer momento por este nuevo modelo de economía, prueba de ello son los acuerdos que ya tenemos con plataformas como BlaBlacar, SocialCar o MyTwinPlace.

La economía colaborativa es un ejemplo perfecto sobre lo que hemos comentado anteriormente de nuevos estilos de vida que están emergiendo, a una velocidad exponencial, y que conllevan nuevos riesgos para los que en AXA hemos diseñado nuevas coberturas como por ejemplo poder ser la “garantía de llegada a destino” y la de “objetos olvidados” que protegen a los pasajeros que se desplazan en un BlaBlaCar, garantizándoles medios alternativos de transporte ante cualquier imprevisto o el envío postal de los objetos que pudieran olvidarse en el vehículo.

Fruto de la experiencia que estamos teniendo con estas plataformas, nos encontramos colaborando con otras plataformas y startups basadas en modelos de economía colaborativa, y analizando los riesgos específicos a los que pueden verse expuestos sus usuarios. Esto es además una garantía para las propias plataformas ya que les ayuda a transmitir una mayor confianza a sus usuarios, y eso se traduce en una mayor tracción sobre el mercado y un mayor volumen de transacciones.

Además, no hay que olvidar que la economía colaborativa ayuda a hacer un uso más eficiente y sostenible de los recursos de los que disponemos, y un mundo sostenible siempre ayuda a reducir la incertidumbre tanto social como medioambiental, lo cual es algo que está muy alineado con nuestra profesión, que no es otra que intentar minimizar al máximo las posibles consecuencias de cualquier riesgo.

¿Están preparados para esa integración tecnológica de gente que quiere hacer todo a través de un smartphone?

Del mismo que antes comentábamos que el sector financiero y el asegurador compartíamos muchas similitudes, respecto al mundo del uso de Apps móviles, tenemos que reconocer que aquí el nivel de adopción por parte de los clientes que han tenido las apps de Banca ha sido mayor que el de las Aseguradoras. Esto es consecuencia directa del tipo de relación que, como clientes, mantenemos con cada una de ellas. Simplificándolo, consultar mi saldo, mis movimientos bancarios o hacer una transferencia son acciones que podemos hacer semanal o mensualmente, pero ¿cada cuánto tiempo tenemos un siniestro en nuestro hogar o en nuestro coche? ¿un año? ¿dos? ¿tres?

En todo caso, esto algo que supone un gran reto para nosotros, y en el que desde AXA OPENSURANCE ya hemos comenzado a trabajar junto a diferentes startups, pero siempre pensando en proteger estilos de vida que nos generan nuevos hábitos, de más corta duración, que pueden suceder en cualquier momento y lugar, y que conllevan una mayor frecuencia, y en este contexto tiene todo el sentido que el smartphone o cualquier otro dispositivo móvil o vestible sea el canal natural que los clientes utilicen para interactuar con su aseguradora.

¿Cómo afectará el internet de las cosas en seguros como el de hogar o coche teniendo acceso a datos de los que antes no se disponía?

Cuando hablamos de Internet de las Cosas, automáticamente, nos viene a la cabeza Big Data, y derivado de esto la posibilidad de desarrollar modelos predictivos que nos ayuden a conocer los comportamientos de nuestros clientes para así poder ofrecerles productos y servicios más personalizados, bien sea en el precio o en sus características. Este es un razonamiento que se puede aplicar a cualquier sector.

Sin embargo, en el sector asegurador, tenemos un reto adicional y mucho más transformador, y es que derivado de estos modelos predictivos y de esos sensores, cámaras, etc. de los que disponen los objetos conectados, vamos a ser capaces de anticiparnos a los accidentes y a los siniestros y ser mucho más proactivos protegiendo a nuestros clientes.

Hasta ahora, los seguros estábamos, principalmente, en el “después” del siniestro (indemnizando, reparando…), pero a partir de ahora y gracias a la vida conectada, en general, vamos a poder estar en el “antes” del siniestro, protegiendo de una manera más inteligente (evitando que el riesgo se materialice). Y es cuando hablamos de Internet de las Cosas, no solo hablamos de medir (sensores…), hablamos también de actuar (sistemas de seguridad activa que ahora son inexistentes en muchos ámbitos de nuestras vidas). Esto supone no sólo una gran transformación digital en nuestro sector, sino también una gran transformación cultural para ayudarnos a entender nuestro nuevo rol en el mundo de la protección.

Habrá un nuevo escenario en el que acuerdos con empresas telco o tecnológicas deberá ser una realidad debido a dicha conectividad, ¿cómo se avanza en este escenario?

Sin lugar a dudas el escenario hacia el que se dirige el sector asegurador es un mundo de ecosistemas en el que los partnerships serán imprecindibles para poder ofrecer propuestas de alto valor añadido, que hagan sentirse a los clientes protegidos en todo el ciclo que puede tener un riesgo (en el “antes” y en el “después”).

Las aseguradoras no podemos hacerlo todo y por eso tendremos que buscar a los mejores socios estratégicos. Precisamente este es uno de los objetivos principales de nuestro Equipo de Negocio Corporativo y Partnership, impulsar la búsqueda de estos socios estratégicos y fomentar la cultura de partnership como un vehículo que nos traslade hacia la innovación más disruptiva y transformadora.

Como reza una frase muy popular entre los emprendedores: “Si quieres ir rápido camina solo, si quieres llegar lejos, ve acompañado”. Desde AXA estamos dispuestos a llegar lo más lejos posible para proteger a nuestros clientes.