Si hay una banda española que ha soportado bien el paso del tiempo, esa banda es Los Secretos.

Entre sus logros (y son solo algunos, tengo un espacio limitado) encontramos casi 40 años sobre los escenarios; una legión de fans de diferentes generaciones; sus canciones, desde aquel ya lejano Déjame hasta las más recientes, pueden ser tarareadas por muchos de nosotros; y cuentan con una Medalla de Oro de las Bellas Artes entre sus galardones. Pocos grupos nacionales pueden presumir de una carrera como la suya. Muy pocos. Y además, sus componentes, Álvaro Urquijo, Ramón Arroyo, Jesús Redondo, Juanjo Ramos y Santi Fernández, son personas solidarias que colaboran con numerosas causas, entre ellas y desde hace años, la lucha contra el cáncer.

Esta semana tres de los componentes de Los Secretos, Álvaro, Ramón y Jesús, se acercaron a la sede madrileña de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) donde presentaron el concierto Destinados a Ayudar, que tendrá lugar el próximo 28 de abril en el Teatro nuevo Apolo de Madrid y cuya recaudación será destinada a la investigación contra el cáncer. Álvaro afirma que “el cáncer es una causa que les preocupa ya que, al igual que muchos otros, ellos también han tenido que sufrir la pérdida de algún ser querido debido a la devastadora enfermedad”. Hacen hincapié en la importancia de la investigación para el avance en la lucha contra este mal que afecta no solo a quien lo padece, si no también a sus familiares y amigos. Creen que a través de la música “pueden concienciar sobre la importancia de la prevención”, a la que ellos definen como vital. Álvaro afirma que “la prevención es la cura real para el cáncer”.

Durante la rueda de prensa surge, inevitablemente, el nombre del recientemente fallecido Manolo Tena, Ramón afirma que “nadie en el mundillo de la música sabía que Manolo estaba enfermo, de hecho, el 19 de marzo había dado un concierto”.  Ha sido un cáncer de hígado el que se lo ha llevado, un cáncer que cuando detectaron, estaba en un estado demasiado avanzado para poder hacer nada por la vida del cantante.

Después de la rueda de prensa, la que escribe estas líneas tuvo el honor de poder hacerles algunas preguntas en privado. Y digo honor porque si hubiese un grupo español que pudiese poner banda sonora a mi vida, serían ellos.

Me recibe Álvaro y lo primero que hace es preguntarme mi nombre y darme dos besos. En seguida entran en la sala Jesús y Ramón. Visten todos de manera cómoda e informal predominando los tonos oscuros, y aunque a simple vista pueden parecer serios, en seguida asoman sonrisas a sus rostros. Nos sentamos en una mesa de reuniones que luce el ajetreo de la ronda de entrevistas en forma de vasitos de cafés ya vacíos, pero el aroma de la bebida permanece en la sala creando el ambiente que podría respirarse en cualquier hogar de la ciudad a primera hora de la mañana.

Les pregunto como surge la idea del concierto. Álvaro toma la palabra para contar a los lectores de SABEMOS que “reciben numerosas peticiones y estudiamos todas ellas, con sus pros y sus contras así como el apoyo que nos proporcionará la organización en cuestión. Solemos decir que sí, es muy difícil que digamos que no. De cada diez conciertos que hacemos, uno o dos son solidarios”. Continúa Ramón: “somos fáciles” pero puntualiza, “en ocasiones es inasumible. Hay organizaciones probadas y otras que no. Hay casos en los que no sabes a quién va a ir a parar el dinero recaudado”.  Cuentan que en una ocasión, tuvieron que pagar 40.000 euros por un concierto solidario y recalcan la importancia de la concienciación para que todos los implicados en este tipo de conciertos “arrimen el hombro para que entre todos, podamos ganar más para la ONG a favor de la cual se realice el concierto”.

Volvemos a hablar sobre el fallecimiento de Manolo Tena, y su opinión sobre los conciertos homenaje. Álvaro recuerda la muerte de Enrique, su hermano, en 1999: “le dieron mucha relevancia y como un halo de excelencia que no tuvo en vida. Manolo Tena ha tenido que morir para que alguien de la radio se informe sobre su obra”. Ramón, por su parte, aclara: “la actitud de los músicos que participan en un concierto homenaje es honesta a la hora de ofrecer su reconocimiento y aunque no le hayan conocido personalmente en vida, acuden y participan en él por respeto”.

Charlamos sobre la evolución de Los Secretos a lo largo de todos estos años. Sobre sus inicios, Álvaro nos dice “éramos muy tímidos. Nos vino bien formar parte de un grupo para quitarnos la tontería”, y continúa “cuando estás en el escenario eres un Dios, cuando te bajas, ya no”. Creen que lo normal en una banda es la larga duración y ponen como ejemplo las listas de éxitos de Reino Unido en las que hoy en día, como en 1978, siguen estando U2 o los Rolling Stones.

En su último disco, Algo Prestado han elegido canciones que forman parte de su vida adaptándolas a su estilo. La misma portada es un claro homenaje a la mítica portada del Born to Run de Springsteen, en la que aparecía Bruce apoyado en Clemons, el saxofonista de la E Street Band y quien fue el mejor amigo del artista hasta su muerte en 2011. En este caso es Álvaro quien se apoya en el hombro de Ramón. Los Secretos destacan su característico sonido y afirman que lo más importante es “que el disco guste a sus seguidores”.

Me despido de ellos con una última pregunta que nada tiene que ver con la música. Durante la rueda de prensa han puesto de relieve la importancia de la investigación para avanzar en la guerra contra el cáncer, por lo que quiero saber su opinión sobre el estado de la investigación en España. Su primera reacción es de indignación; Jesús, que apenas ha intervenido a lo largo de la entrevista, toma la palabra inmediatamente: “el estado de la investigación no existe por culpa de los investigados”. Álvaro afirma: “estamos por detrás de países que deberían estar por detrás de España. Y no me refiero a la investigación solo, hablo de ciencia en general, el famoso I+D+I. Hace 5 años aproximadamente, éramos los segundos de Europa en producción de energía solar, hoy somos los segundos por la cola”. Ramón apostilla “en España hay grandes investigadores médicos y es una pena dejar que se vayan”.