Panamaleaks, Panama papers o Papeles de Panamá. Llámenlo como quieran pero, sin duda, ha sido el tema de la semana en todo occidente, con portadas antológicas, especialmente en el Reino Unido.

Y aunque solemos ofrecer variedad de cabeceras en este resumen semanal, hoy haremos una excepción para exponer, una debajo de otra, la serie de primeras que ha dedicado a este escándalo el rotativo británico The Guardian. Para enmarcarlas, no exagero.

Tratándose de un asunto de presunta corrupción o de supuesta evasión de capitales, parece casi obvio deducir que terminaría salpicando a España. Faltaría más. Somos unos hachas cuando nos lo proponemos. Y aquí nos hemos encontrado desde una hermana del Rey Emérito hasta un laureado director de cine, pasando por actores, esposas de exministros y sujetos de distinta calaña y pelaje, que son dos palabros que suenan a improperio pero que realmente están escogidos con el mayor de los cariños, offshore. O sea, of course, quería decir.

Escandalazos aparte, esta fue una semana perra para el cine y para la música en España, ya que nos dejaron, casi sin avisar, Chus Lampreave y Manolo Tena, dos grandes en lo suyo.

Por cierto, el martes supimos, gracias a La Razón, que el jefe del aparato militar del autodenominado Estado Islámico tiene nacionalidad española y trabajó como vendedor ambulante en mercadillos de Andalucía. Casi nada.

Y ya en la recta final de la semana, ayer para ser más exactos, una imagen muy similar sirvió de apertura a cuatro de nuestros principales diarios. Merece la pena analizar los titulares y la carga simbólica de las fotografías. Bocatto di cardinale, en serio.