La dirección del Consejo de Seguridad Nuclear aceptó las explicaciones de la propietaria de la central cacereña contra el criterio de los inspectores, que consideraban que no había “suficientes garantías” de que el sistema de refrigeración pudiera funcionar con normalidad y, por tanto, que había que forzar una parada de la central. La asociación de técnicos ASTECSN denuncia que la decisión de no parar las instalaciones la tomó la dirección del CSN sin consultar a los inspectores, contradiciendo así la versión que se incluye en la documentación oficial.

La central nuclear de Almaraz sufrió dos averías en el sistema de refrigeración en apenas cuatro meses, en septiembre y enero pasados. Tras estos fallos en los motores de las bombas de agua del sistema, cinco técnicos del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) realizaron una inspección en la central el 22 de enero.

En un primer momento, los cinco inspectores elaboraron una nota informativa –fechada el 27 de enero- en la que informaban a la dirección técnica del CSN que el incidente no representaba ningún problema relevante. Sin embargo, la empresa titular de Almaraz –controlada por Iberdrola con un 52,7% del capital, Endesa con un 36% y Gas Natural Fenosa con un 11,3%– les hizo llegar información adicional ese mismo día sobre las causas de los fallos, y la postura de los técnicos del CSN cambió radicalmente.

Entonces, los cinco inspectores emitieron de urgencia una nueva nota informativa –el 28 de enero- en la que advertían de que no existían “suficientes garantías” de que el sistema de refrigeración de la central pudiera funcionar con normalidad, según desveló el diario El País. Según expertos consultados porSABEMOS, esa falta de garantías en la operatividad de las bombas de agua que evitan el calentamiento de los sistemas de la central debería haber conllevado la parada inmediata de las instalaciones.

Sin embargo, esa parada no se produjo y la dirección del Consejo de Seguridad Nuclear simplemente convocó a una reunión posterior a la compañía titular de Almaraz -que se celebró el 2 de febrero- para recabar más información. Y tras ese encuentro, el CSN decidió aceptar las conclusiones presentadas por la dirección de la central contra el criterio de los técnicos y constatar la seguridad de las operaciones mientras se continuaba recabando más información sobre los fallos reiterados.

Sin consultar a los inspectores

Ahora la Asociación de Técnicos de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica (ASTECSN), que integra a parte del cuerpo técnico del CSN, denuncia otras irregularidades. La asociación ha enviado un escrito al pleno del organismo en el que denuncia que las explicaciones oficiales del director técnico de Seguridad Nuclear del CSN, Antonio Munuera, sobre la toma de decisiones acerca de este asunto incluyen “información incorrecta”.

Y es que el informe del director de Seguridad Nuclear subraya que la decisión de aceptar las conclusiones de la empresa propietaria de Almaraz y convocar a la empresa para que aportara más datos (en lugar de forzar la parada inmediata) se adoptó tras una reunión interna con los inspectores que habían acudido a la central. Pero la asociación del cuerpo técnico del CSN lo niega y denuncia que los inspectores no fueron consultados sobre esa decisión, sino que sólo fueron informados de la misma una vez adoptada.

“La decisión de convocar al titular para que expusiera sus puntos de vista ya se había tomado con anterioridad a la reunión con el equipo inspector, reunión en la que sólo se les informó de la decisión ya tomada”, denuncia ASTECSN en un comunicado, en el que se destaca que la decisión de simplemente convocar al titular de Almaraz era contraria al criterio de los inspectores.

“El fundamento de esta evaluación paralela a la de los inspectores, se basa en una afirmación que el grupo inspector nunca ha realizado”, explican los técnicos. “El hecho de adoptar decisiones previamente a una reunión con los inspectores impidió que hubiera el deseable debate interno sobre la discrepancia entre lo evaluado por los inspectores y la posición oficial, plenamente coincidente con la del titular”.

La asociación critica que se incluya “información incorrecta” en la documentación oficial hecha pública por el CSN en su web, dado que ello “desvirtúa la realidad del proceso seguido, atenta contra los principios de cultura de seguridad y transparencia del organismo regulador”. SABEMOS ha contactado con fuentes oficiales del Consejo de Seguridad Nuclear para conocer su versión ante las denuncias, pero de momento no ha obtenido respuesta.

Guerra interna

La ASTECSN nació el año pasado en plena polémica por las prisas por impulsar el cementerio nuclear y la reapertura de la central de Garoña, que aún persiste. Desde entonces la asociación ha venido denunciando la politización y falta de independencia del supervisor de la seguridad nuclear y las presiones que sufren los técnicos cuando sus informes son contrarios a los intereses de las eléctricas. E incluso la dirección del CSN ordenó una suerte de investigación interna para determinar el origen de esas denuncias por si se había cometido alguna infracción al hacerlas públicas y amenazó con acciones legales al vincular a la asociación con filtraciones a la prensa precisamente acerca de los fallos en Almaraz.

“Se nos puede volver a acusar de socavar la imagen del CSN, porque sólo la imagen parece ser lo que importa”, sostiene la ASTECSN en su comunicado de hoy. “Pero lo que verdaderamente resta credibilidad son mecanismos inadecuados de toma de decisiones, como los empleados en esta ocasión, y su ocultación a la sociedad”.