Las empresas siguen ajustando sus plantillas ante el final de la crisis. De este modo, Nokia ha anunciado una reducción global de empleo, que en España afecta a 320 trabajadores. Aunque no en todos los países será igual. En Francia, el Gobierno se ha comprometido a restaurar cada puesto eliminado. Aquí, según los sindicatos, nadie de la administración pública se ha interesado.

La compra de Alcatel-Lucent llevada a cabo por Nokia la van a pagar sus empleados. 6.850 personas en Finlandia, 4.800 en Alemania, 4.200 en Francia… y 320 en España, lo que supone un 20% del total de 1.600 trabajadores que emplea la compañía en su filial española.

Así, la compañía de origen finlandés ha informado de que se llevarán a cabo 320 despidos en España, después de que anunciase este miércoles su intención de lograr unas sinergias de costes operativos de 900 millones de euros hasta 2018, lo que conllevaría un ajuste de plantilla a nivel global como parte del proceso de transformación.

Desde CCOO manifiestan el absoluto rechazo a la medida. Desde el sindicato aseguran que la situación del negocio es de clara expansión y de que la buena situación financiera de la empresa no justifica un recorte de plantilla de esa envergadura. CCOO entiende que una decisión como esta no debe tomarse a costa del empleo y de los trabajadores, y más cuando la situación del desempleo “ya es lo suficientemente grave en España”.

El Gobierno no se pronuncia

Fuentes del comité de empresa de Nokia España aseguran a SABEMOS que el Gobierno, de momento, no se ha interesado por el ERE, los empleos de la compañía, o alguna forma que implique a Nokia España llevar a cabo un plan de viabilidad.

El ejemplo contrario está en Francia. El Gobierno presidido por François Hollande se ha implicado en las negociaciones con empresa y sindicatos, y ha prometido que tras los 400 empleos que se perderán en la filial gala, se comprometen a la restitución de 500 en los próximos años.

Un despido sin sentido

Según el comité de empresa, no tiene sentido que el Gobierno, teniendo en cuenta que se trata de un sector clave como el de las telecomunicaciones, no haya puesto de su parte y se implique en la negociación.

Además, añaden, que esto viene impulsado por la estrategia de los bancos que financian a la compañía, y que ven como estrategia a corto plazo el despido de ese elevado número de trabajadores para sufragar los costes de la compra. Asimismo, argumentan que se trata de puestos de algo valor en innovación que deben aportar a la compañía eficiencia de cara a futuro.