La compañía sevillana sigue ejecutando su plan de desinversiones tras haber conseguido recientemente una prórroga de 7 meses para que los acreedores alcancen un acuerdo con el que evitar la situación concursal. Con las 4 instalaciones de generación de energía fotovoltaica el grupo consigue restar 50,3 millones de su deuda e ingresar 12,2 millones por la venta de activos.

Grano a grano se hace una duna. Los 50,3 millones de euros que Abengoa va a restar de su monstruosa deuda de más de 9.300 millones son un pequeño, diminuto paso que anda en la dirección de la reducción del pasivo de la multinacional.

En concreto, esta operación supone una aportación del 0,9% al total de 5.565,9 millones de euros que la compañía pretende reducir de deuda, hasta quedarse con algo más 3.700 millones.

Con la venta de las 4 plantas de energía fotovoltaica, ubicadas en las provincias de Sevilla y Jaén, la empresa también va a obtener 12,2 millones de euros, que irán directos a su caja. Esta operación “representa un nuevo avance en el proceso de viabilidad en el que se encuentra inmersa la compañía”, ha explicado la empresa en un comunicado.

Las instalaciones están ubicadas en los municipios sevillanos de Sanlúcar la Mayor, Cabezas de San Juan y Dos Hermanas, además de en la población jienense de Linares.

Prórroga

Así pues, la compañía prosigue con su programa de desinversión en activos, como parte del plan industrial con el que Abengoa pretende volver a ser rentable. Para que lo consiga, la empresa debe superar su actual insolvencia, que podría sumirle en un concurso de acreedores. Esta semana la firma hispalense ha dado un paso de gigante al obtener una prórroga del periodo para que los tenedores de deuda se pongan de acuerdo y se evite la situación concursal.

El juez Pedro Márquez ha concedido esta ampliación del plazo hasta el 29 de octubre, aunque fuentes conocedoras de la situación de la compañía han adelantado a SABEMOS que todas las partes están trabajando para que la adhesión del 75% de los acreedores al plan de reestructuración se consiga mucho antes de que acabe el plazo que ha dado el magistrado.

En el G6, el grupo que reúne a los 6 principales acreedores de Abengoa, han calculado que harán falta entre 1 y 2 meses para conseguir una redacción acordada entre los propietarios de deuda de la compañía, a lo que habría que sumarle algún tiempo prudencial para recabar todas las firmas. El proceso se puede dilatar “hasta junio o julio, fácilmente”, han vaticinado las fuentes consultadas. Pero lo que es seguro es que no se va a llegar hasta el 28 de octubre con el acuerdo en el aire.