La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha rechazado la denuncia que la patronal de empresas de transporte en autobús Confebús presentó a finales de 2015 contra los descuentos y promociones que Renfe aplica a los billetes de trenes AVE.

En su resolución, el ‘superregulador’ concluye que no abrirá proceso incoador alguno contra Renfe y archivará la denuncia de Confebús, al “no encontrar indicios de infracción” de la Ley de Defensa de la Competencia.

La resolución, con fecha del pasado 17 de marzo y que se puede recurrir a la Audiencia Nacional, resuelve la denuncia que la patronal del transporte en autobús presentó contra Renfe en septiembre de 2015, al considerar que había incurrido en un abuso de posición dominante con los descuentos que ofrece en los billetes AVE.

En concreto, Confebús acusó a Renfe de “incurrir en precios predatorios, subvenciones cruzadas y empaquetamientos abusivos de productos a la hora de establecer sus políticas comerciales en relación a los servicios de transporte de viajeros en AVE”.

La demanda se presentó más de un año después de que en febrero de 2013 Renfe decidiera bajar el precio de todos los billetes de AVE y aplicar distintos descuentos y promociones adicionales, una iniciativa que ha llevado a este servicio ferroviario a encadenar records en el número de viajeros transportados.

El bus y el AVE no son sustitutivos

En su resolución, la CNMC argumenta que el autobús y el tren AVE no constituyen modos de transporte “suficientemente sustitutivos” para viajes de larga distancia en España, dada la diferencia que presentan en cuanto a tiempos de viaje y precios medios.

El organismo incluso apunta que estos dos modos no compiten directamente entre sí “ni siquiera para los viajeros que buscan los tiempos de viaje más competitivos”.

Según sus datos, “gran parte de los pasajeros que eligen el AVE no se plantearía cambiar al autobús en caso de que el tren subiera sus precios hasta un 10%.

“Por lo tanto, la competencia intermodal entre ambos medio no sería suficientemente significativa para considerar que forman parte de un mismo mercado relevante en ninguna ruta de larga distancia entre dos ciudades dentro de España”, concluye la CNMC.

En cuanto a las diferencias que considera presentan el autobús y el AVE, el organismo indica que en algunas rutas, como es la conexión Madrid-Barcelona, “el tiempo de viaje en autobús es más del doble que en tren”. En materia de precios, señala que el tren ofrece “más dispersión respecto al precio medio, mientras que en el autobús el precio mínimo está bastante cercano al precio medio”.

Rechaza posición de dominio

El organismo que preside José María Marín Quemada rechaza que Renfe incurra en abuso de posición de dominio con su política comercial al indicar que “transportar un pasajero adicional en un tren apenas incrementa los costes”.

Al contrario, la CNMC estima que “la política comercial desarrollada por Renfe desde febrero de 2013 responde a la lógica del sector del transporte de viajeros, especialmente en el caso del tren y el avión, que cuentan con costes fijos muy elevados, y que por ello desarrollan políticas de precios dinámicas como firma de optimizar la ocupación media del transporte y maximizar los beneficios”.

En el caso de Renfe, los datos de la compañía “evidencian” que no ha sacrificado beneficio por la nueva política comercial, dado que a febrero de 2014 había propiciado un aumento de viajeros del 23% y del 7% de los ingresos.