Con el objetivo de ofrecer la máxima transparencia posible, el macrorregulador ofrece una detallada lista sobre las empresas con las que ha mantenido reuniones desde 2013. El sector teleco lidera el ranking, debido a los movimientos corporativos de los últimos años.

La compra de Ono por parte de Vodafone y la adquisición de Jazztel por parte de Orange, podría haber situado a estas compañías al frente de la clasificación, pero ha sido otra teleco, en este caso Telefónica, la que se lleva la palma con 76 reuniones en los últimos tres años. La compra de DTS (Canal+), seguro que tiene mucho que ver.

El objetivo de transparencia del regulador se superpone a que su publicidad no afecte al cumplimiento de los fines que tiene encomendada la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Justo detrás de Telefónica, con 66 reuniones se sitúa Orange. Además, en el 6º puesto con 24 reuniones está Jazztel. Si se suma las 33 citas con el regulador por parte de Vodafone, da una perspectiva de la dinámica corporativa que ha tenido el sector en los últimos años mientras se avanza hacia la consolidación. Es decir, la existencia de un menor número de empresas.

El sector eléctrico, con Omie (Operador Mercado Ibérico de Electricidad) e Iberdrola, con 38 y 22 reuniones respectivamente, también da buena cuenta de la importancia regulatoria en el ámbito energético. Mediaset y Atresmedia, que además suelen ser habituales en las multas del regulador, también figuran en el ‘Top 10’ de las empresas que más reuniones han mantenido.

Un ejemplo

Al margen de compras y movimientos corporativos, las reuniones con el regulador a veces puede deberse a acciones que se llevan a cabo y que afectan al mercado, o a ciertos compromisos. Es el caso de Movistar. Recientemente SABEMOS publicó el movimiento que tuvo que llevar a cabo la compañía para que la CNMC validará una de sus últimas ofertas de televisión.

Y es que tras la compra de Canal+ adquirió una serie de compromisos que, una vez dados el visto bueno, posteriormente deben tener la aprobación del organismo regulador para llevarlo a cabo.