La compañía orienta su futuro en España después de un largo proceso negociador. El acuerdo, que consolidará 2.000 empleos con contrato indefinido, se extiende durante el periodo 2017-2020 y afecta a las plantas de producción de Valladolid, Palencia y Sevilla.

La dirección del Grupo Renault en España apostó por un aumento de las jornadas laborales, reducir el coste de la flexibilidad y ligar parte de la retribución a los objetivos. Argumentaba que buscaba de esta forma la adjudicación de un nuevo modelo en exclusiva para la planta de Valladolid basado en la plataforma del exitoso Captur, líder de ventas en su segmento. Renault pretendía aumentar la jornada laboral anual hasta 220 días e incluso mantener la actividad sábados y domingos. Esas fueron sus líneas básicas que ha conseguido consensuar con matices y que está pendiente de la firma en los próximos días.

Después de muchas jornadas de negociación, UGT, CCOO y el Sindicato de Cuadros alcanzaron un acuerdo con la dirección para los años 2017-2020 que supone abrir la puerta a poner en marcha el III Plan Industrial en las factorías de Renault en Valladolid, Palencia y Sevilla.

Las posturas se han acercado en los puntos más conflictivos como el número de contratos a transformar en indefinidos o la revisión de los salarios durante los próximos cuatro años. Renault ha accedido a retirar la propuesta de que el paso a oficial de tercera se efectuara de forma meritocrática, algo que los trabajadores consideraban un escollo.

Uno de los aspectos más destacados reside en materia de empleo. El acuerdo contempla la formalización de un mínimo de 2.000 contratos indefinidos desde la fecha de firma del acuerdo hasta el 31 de diciembre de 2020. Renault se compromete  a que dentro de esta cifra se encuentren, como mínimo, 1.400 de los trabajadores que actualmente tienen un contrato relevo (1.488). Este requisito se mantendría para los cuatro años de vigencia del acuerdo. Los sindicatos califican de “histórico” este logro de las 2.000 contrataciones indefinidas que supone “la cifra más importante de los últimos 35 años”.

Incremento del 3,5% en los salarios en los próximo cuatro años

Los incrementos salariales partirán desde la retribución fija sobre tablas hasta alcanzar un total del 3,5 por ciento en los cuatro años -0,5% en 2017 y un 1% en cada uno de los tres años siguientes-. También se abonará la cláusula de revisión salarial a partir del 2% en una paga lineal consolidable, y se incrementará la prima por objetivos de 1.004 a 1.498 euros. Otra de las novedades reside en la propuesta sindical de que la empresa aporte una paga adicional en el momento en que se firme el acuerdo a todos los trabajadores que estén en plantilla en ese momento. Los sindicatos reclamaron una cantidad de 1.000 euros que ha quedado pactada en 500.

Una de las condiciones de la empresa, el conflictivo turno de fin de semana voluntario, entrará en vigor a partir de la firma del acuerdo. Este turno tendrá una retribución de 1.350 euros de media. La jornada laboral queda establecida en 1681,75 horas anuales consolidadas más tres días de competitividad, mientras que se fijan 20 sábados por la mañana o domingos por la noche laborables en bolsa de empleo por trabajador y año.

Entre las medidas sociales, Renault incluye mejoras en ayudas escolares, guardería y cuidado de personas dependientes o nuevas licencias para hijos menores de un año.

La vigencia del acuerdo será de cuatro años, pero siempre vinculado a la adjudicación efectiva del Plan Industrial 2017-2020 y con el mantenimiento de la exclusividad de la producción de Megane y Kadjar en la factoría de Palencia.

UGT, CCOO y SCP someterán a sus órganos y afiliados este principio de acuerdo en sus respectivas asambleas. En principio, se ha marcado la fecha del miércoles 6 de abril para una nueva reunión que ratificaría el acuerdo antes de su firma definitiva. El acuerdo espanta los fantasmas que planearon en el inicio de las negociaciones, cuando el director general de Renault-España, José Vicente de los Mozos, alertó de la situación de las factorías de España con respecto a otras opciones: “Hay que ser muy conservador y no precipitarnos, hay que buscar lo mejor para todos, y estoy seguro de que lo vamos a encontrar. Hay que darse cuenta de que nosotros en Europa tampoco tenemos saturadas las plantas y que hay otras que pueden hacer el trabajo que también está haciendo España.