Los consumidores esperan que las smart homes (casas inteligentes) sean lo más común en 2025, pero tienen serias dudas sobre su seguridad: un 66% se muestra muy preocupado por la posibilidad de que los datos de las smart homes sean hackeados por cibercriminales. Y es que los datos tienen un precio.

El estudio “Internet de las Cosas y Smart Home” elaborado por Intel Security  señala que un 54% de los encuestados estaría dispuesto a compartir los datos personales recogidos por su smart home con empresas a cambio de dinero, mientras que un 70% cree que éstas deberían dar cupones y descuentos a clientes por los datos de uso del dispositivo.

Los participantes en el estudio al mismo tiempo se muestran preocupados de forma general por amenazas potenciales de las smart homes, y un 92% expresa su temor a que sus datos personales puedan ser hackeados por cibercriminales.

“Las smart homes y los datos asociados a las mismas tienen el potencial de mejorar la vida diaria de los consumidores”, ha señalado Steve Grobman, CTO de Intel Security. “El estudio demuestra que muchos individuos se sentirían cómodos compartiendo sus datos por un precio, aunque por otro lado aún están razonablemente preocupados por las ciberamenazas. La seguridad debe ser una de las bases del Internet de las Cosas y si se hace correctamente puede facilitar su implementación”.

Una gran mayoría de los encuestados (un 89%) señaló que si viviera en una smart home preferiría proteger todos sus dispositivos inteligentes con una sola solución de seguridad integrada. Mientras que por otro lado, los consumidores se muestran más escépticos con los métodos de seguridad actuales, como las contraseñas. Cuatro de cada 10 prevé que las contraseñas serán frustrantes para las smart homes, mientras que un 75% indicó la ansiedad que podría generar el elevado número de contraseñas necesario para gestionarlas. En este sentido, la biometría fue valorada positivamente como una alternativa para acceder a las smart homes. En cuanto a las soluciones de biometría preferidas por los usuarios, un 54% señaló la huella digital, seguido por un 46% que eligió el reconocimiento de voz y un 42% el escaneo ocular.

Los dispositivos inteligentes que más se tienen en cuenta son la iluminación inteligente (73%), electrodomésticos de cocina inteligentes (62%) y termostatos o sistemas de calefacción (60%).