Cuando alguien se imagina una subasta es normal que piense en una loca vorágine de pujantes peleándose por ganar, al estilo de programas de Discovery Max como Cazasubastas . Pues bien, algo parecido ha ocurrido en México con la energía limpia, y ha afectado a empresas españolas. Por no decir que ha sido culpa de una de ellas.

Según informa Financial Times, el gobierno mexicano ha realizado cambios importantes en la lista de ganadores de su primera subasta de electricidad a largo plazo. En una primera vuelta celebrada el martes pasado, siete empresas fueron anunciadas como ganadoras de los certificados de energía limpia (CELs) y contratos de electricidad. Sin embargo, el ejecutivo mexicano ha rectificado y finalmente serán 11 las empresas ganadoras.

La Secretaría de Energía de México (Sener), comunicó que los cambios se produjeron debido a un error en la oferta de Gestamp Wind. La empresa española de energía eólica participó en la subasta con una oferta más baja de lo que pretendía. A través de un comunicado, Sener explicó que “una de las ofertas rechazadas no se correspondía con lo dispuesto en el proceso de licitación”, refiriéndose a la de Gestamp.

Este error pasó desapercibido en la primera subasta y afectó a otras ofertas, alterando el proceso de selección. Así, Gestamp Wind fue retirada de la lista de ganadores junto con la también española  Alten Energías Renovables y Zuma Energía, una empresa de Reino Unido financiada por el fondo de capital privado Actis. Por todo ello, ha habido una segunda vuelta.  

En la nueva lista de ganadores de la subasta ha entrado Aldesa, la constructora de parques eólicos española. Otra empresa que se ha incorporado es la china JinkoSolar, especializada en la fabricación de células solares. El gobierno mexicano espera que esta subasta genere una inversión de alrededor de 2.600 millones de dólares en los próximos dos o tres años.

César Hernández, subsecretario de electricidad mexicano, admitió los errores y la necesidad de prestar más atención al proceso para evitar nuevas equivocaciones. Sin embargo, ocultar el caos no ha sido tarea fácil y le han llovido las críticas a la Secretaría de Energía. Según Dwight Dyer, experto en energía de México del Daily Post, el error ha tenido un grave coste político para el gobierno mexicano. “Si permiten que estos problemas pasen desapercibidos, la confianza de los inversores se convertirá en humo”, ha dicho Dwight.

Veremos si el espectáculo de la subasta energética de México continúa. Por si acaso, presenten sus ofertas, con el lío que tienen a lo mejor les toca algo.