El colectivo de técnicos del Ministerio de Hacienda Gestha ha atribuido el dato de déficit público de 2015, que se situó en el 5,16% del Producto Interior Bruto (PIB), casi un punto por encima del objetivo, a la “inoportuna” y “precipitada” reforma fiscal puesta en marcha por el Gobierno.

Mientras que el Ejecutivo atribuye esta desviación, cifrada en 10.650 millones de euros, al mayor déficit registrado por la Seguridad Social y las comunidades autónomas, los técnicos de Hacienda han señalado que “ya advirtieron en su día de que las bajadas de los impuestos sobre Sociedades e IRPF de 2015 (incluyendo el adelanto de la rebaja de 2016 de este último) serían los principales causantes del incumplimiento del objetivo de déficit”.

Según ha explicado Gestha en un comunicado, la estimación del Gobierno del coste de la reforma fiscal en 2015 fue de 6.000 millones de euros en total (4.500 millones de euros procedentes de la reducción del IRPF y 1.500 millones de euros de la del Impuesto de Sociedades) y a esta cantidad se une otra merma en las arcas públicas de 3.000 millones de la segunda fase de la reforma fiscal en este año. A juicio del colectivo, esto demuestra que la reforma fiscal se hizo “de forma precipitada”.

El secretario general de Gestha, José María Mollinedo, ha afirmado que esta rebaja fiscal y su adelanto a junio “estaba enmarcada en el contexto de varios procesos electorales y bajo la presión de la promesa popular de no subir los impuestos lanzada en la anterior campaña electoral general”.

En este contexto, los técnicos de Hacienda urgen al nuevo Gobierno la puesta en marcha “de forma inmediata” de una batería de medidas para reducir el déficit público de acuerdo a los objetivos marcados por Bruselas.

Reducir la dualidad del IRPF

Entre sus propuestas destaca la reducción de la dualidad actual del IRPF, que en opinión de Gestha favorece la tributación de las rentas del capital frente a las del trabajo y las actividades económicas, y el aumento del número de tramos de la tarifa del IRPF, ya que la recaudación de este tributo supone el 95,8% de la progresividad del sistema tributario español.

Además, los técnicos de Hacienda proponen crear un impuesto sobre grandes fortunas de forma armonizada en todas las comunidades autónomas y equiparar el tipo medio efectivo del Impuesto de Sociedades de las grandes compañías (6%) con el de las pymes (14,9%).

En concreto, proponen elevar el tipo nominal en cinco puntos para los grupos societarios a partir del primer millón de euros de beneficio al año, lo que podría aportar con ambas medidas unos 13.000 millones de euros anuales adicionales a las arcas públicas.

Por último, consideran “imprescindible” que se intensifique la lucha contra el fraude y que la Agencia Tributaria (AEAT) asuma un objetivo de recaudación más ambicioso que el actual, ya que durante la crisis la economía sumergida aumentó en 60.000 millones de euros (hasta 253.000 millones de euros actuales), lo que supone casi el 25% del PIB.

Gestha calcula que con una reorganización de la AEAT y de Hacienda para distribuir las responsabilidades entre un mayor número de inspectores y técnicos y con mayores competencias para investigar a los grandes contribuyentes en 2016 se podrían ingresar unos 20.000 millones de euros en concepto de lucha contra el fraude, un 27% más que en los resultados de 2015.