Netflix se había embarcado en la producción de contenido en España, tal y como adelantó SABEMOS, y la primera confirmación no ha tardado en llegar. La plataforma norteamericana de vídeo en streaming (a través de internet) ha anunciado su primera serie española, un drama ambientado en 1920 que narra la historia de varias mujeres que comienzan a trabajar como operadoras de telefonía en la única compañía de telecomunicaciones de la época. Aunque sea ficción, lo cierto es que el monopolio por aquellas fechas lo tenía Telefónica, el gran competidor a batir en el sector audiovisual de la actualidad.

El nuevo título, que será filmado completamente en España, comenzará a rodarse en Madrid “este año“, según ha informado Netflix en un comunicado, y se podrá ver en todo el mundo en 2017.

La serie se grabará de la mano de la productora española Bambú Producciones y estará dirigida por Ramón Campos y Teresa Fernández Valdés, responsables de otros títulos como Gran Hotel y Velvet. También aparece como cocreadora Gema Neira.

La primera temporada tendrá 16 episodios de 50 minutos cada uno. De completarse la producción en estos términos, esta temporada del nuevo título español sería la más larga de un contenido original de Netflix, seguida por la cuarta temporada de Arrested Development con 15 capítulos.

Tal y como ya publicó SABEMOS, Netflix había comenzado a trabajar en producciones españolas con iniciativas junto a firmas locales pero con apoyo y financiación de la plataforma. “Serán coproducciones, pero con proyectos que no habrían visto la luz de no ser porque Netflix está adelantando mucho dinero”, aseguraron las fuentes del sector consultadas en cuanto a la producción de películas.

La serie se grabará de la mano de la productora española Bambú Producciones

La nueva serie, todavía sin título oficial, aborda la vida de unas trabajadoras de “la única compañía de telefonía que existía en España en la década” de 1920, tal y como reza el comunicado.

La única empresa de esas características que funcionaba en ese momento era Telefónica, el tradicional monopolio de telecomunicaciones español que se fundó en el año 1924. Resulta especialmente anecdótico que sea ésta la compañía elegida ya que Movistar, la firma heredera de ese antiguo monopolio, se ha lanzado también recientemente a producir series.

Este movimiento de la operadora forma parte de su estrategia de colonizar el terreno de los contenidos y preservar así su supremacía en el ámbito del audiovisual, amenazada por la llegada de nuevas formas de consumo y, sobre todo, por el aterrizaje de Netflix en España. Por eso es chocante que la plataforma de vídeo en streaming haya elegido como ambientación a su máximo rival en el ámbito audiovisual. Cosas veredes…