La compañía aérea Brussels Airlines pierde cinco millones de euros al día desde el cierre del aeropuerto internacional de Zaventem el pasado 22 de marzo, tras el doble atentado terrorista, según reveló hoy Kim Daenen, portavoz de la empresa.

La aerolínea opera por el momento sus vuelos europeos desde los aeropuertos de Lieja (este) y de Amberes (norte), mientras que los de larga distancia salen desde Fráncfort (Alemania) y Zúrich (Suiza), al menos hasta el viernes.

Pese a las medidas adoptadas, la aerolínea no puede asegurar más que el 40 % de su actividad.

“Aseguramos menos vuelos y, por tanto, perdemos clientes, cerca del 60 %. Del 40 % restante, ciertos clientes encuentran otras soluciones: o bien no se marchan o se van de otra manera. Y nosotros les reembolsamos íntegramente”, explicó la portavoz.

Añadió que la aerolínea también ofrece un servicio de autobús hacia los aeropuertos desde donde opera y que ha tenido que trasladar a sus equipos a Fráncfort y Zúrich, lo que ocasiona “enormes gastos”.

La portavoz explicó que tras el bloqueo producido el pasado noviembre en Bruselas, después de los atentados de París, la actividad logró recuperarse, y confió en que ocurra lo mismo en esta ocasión.

“Debemos mantener la esperanza e intentaremos volver a Bruselas lo más rápidamente posible”, añadió.

Brussels Airlines prevé operar sus vuelos desde los aeropuertos regionales al menos hasta el viernes, decisión que se tomará el jueves por la tarde, cuando el aeropuerto de Zaventem comunique los resultados de una prueba de gran envergadura llevada a cabo esta semana.

Si los resultados de esa prueba son positivos y permiten retomar las operaciones, según las autoridades aeroportuarias en un primer momento solo se podrá gestionar un 20 % del flujo de pasajeros que pasa normalmente por el aeropuerto en fechas destacadas, y que calculan en unas 40.000 personas al día.