Finaliza con éxito el primer proceso urbanístico participativo en la capital. Más del 60% de los madrileños opta por convertir el mítico espacio en una zona verde. Se abre ahora un concurso internacional para determinar quién llevará a cabo la remodelación.

El referéndum del Ayuntamiento de Madrid no ha dejado lugar dudas; los ciudadanos quieren transformar la Plaza de España en un espacio más respetuoso con el medio ambiente. La decisión ha sido sometida a un proceso participativo en el que votaron casi 29.000 personas, de las cuales el 62,98% ven necesaria la reforma, frente al 26,80% que dicen no apoyarla. Es la primera vez en la que una decisión de estas características es adoptada por medio de un proceso participativo vinculante.

El enclave turístico se encuentra en el centro y constituyen uno de los puntos de referencia de la capital. La mayoría de madrileños opta por reconvertir la plaza en  un lugar “más verde, diáfano y abierto”. Otro punto de interés que recoge la propuesta sería la reducción de los aparcamientos en superficie en favor de una ampliación del parking subterráneo para que la plaza pueda formar parte de la “red verde” madrileña, que abarca desde la Casa de Campo hasta el Parque del Oeste.

También existe consenso en cuanto a la sostenibilidad del proyecto; un 75,45% de los encuestados coincide en que la remodelación debe tener el mínimo impacto medioambiental posible, y casi la mitad espera poder contar con más árboles en el nuevo espacio.

A la caza de inversores

Una vez más, el Ayuntamiento de Madrid debe conseguir financiación para poner en marcha estas obras de remodelación. En esta ocasión, tras la fase de consulta, se inicia el plazo de presentación de las candidaturas a concurso para la adjudicación del proyecto. Este proceso se abrirá a nivel internacional, permitiendo competir a empresas tanto españolas como extranjeras.

Nuevamente será la ciudadanía la que escoja el proyecto que se llevará finalmente a cabo, en una segunda votación en base a las propuestas. Las empresas interesadas tienen de plazo hasta agosto para presentar sus bocetos, con la vista puesta en septiembre como fecha límite para la elección.

Por otro lado, las negociaciones con el grupo Wanda por la reforma del Edifico España continúan en punto muerto, ya que ninguna de las dos partes quiere ceder respecto al derribo de la fachada. El inversor chino ya se encuentra en conversaciones con posibles compradores del emblemático edificio y ya ha escogido a la consultora que se encargará de supervisar la operación. Este proceso de consulta tampoco sentó bien al grupo asiático, ya que se convocó sin aviso previo y sin ningún presupuesto, siendo Wanda el principal propietario de inmuebles en la zona.