La nueva TAP Express ha despegado este domingo, con la inauguración del puente aéreo entre Lisboa y Oporto, que contará con 18 frecuencias diarias entre ambas ciudades, y operará con un ATR72 con capacidad para 70 asientos.

De esta forma, la renovada filial de la lusa se une la concepto ya existente en la industria área que une las principales ciudades de un país, tal y como ocurre con Madrid-Barcelona, Roma-Milán, Zúrich-Ginebra, entre otras conexiones.

La compañía invertirá 400 millones de euros en la renovación de su filial Portugália (PGA) para vuelos regionales, rebautizada como ‘TAP Express’, que operará con una flota de 17 aviones. Concretamente, ocho aviones ATR72 y nueve Embraer190, que lucirán la nueva imagen de TAP Express.

Desde marzo hasta finales de octubre, TAP prevé operar 13.563 vuelos, un 1,8% más que durante la temporada pasada, según datos facilitados por la compañía. La nueva TAP Express se estrena con el puente aéreo Lisboa-Oporto

Límites en la gestión de TAP

Por otro lado, la Autoridad Nacional de la Aviación Civil (ANAC) de Portugal ha decidido limitar temporalmente la gestión de TAP, en manos del consorcio Gateway, por un periodo de tres meses (90 días) ante las dudas que plantea el proceso de privatización iniciado por el anterior Gobierno portugués.

Al respecto, TAP analizará las respectivas implicaciones de un proceso que recuerda todavía está abierto.   

El Gobierno luso recuperó a principios de febrero el 50% del control de capital de la aerolínea TAP, frente al 34% que gestionaba el anterior ejecutivo, por 1,9 millones, según el memorando firmado con el consorcio Gateway, que se hará cargo de la gestión de la compañía.

El anterior ejecutivo luso cerró la venta del 61% de TAP en noviembre de 2015 con los empresarios que lideran el consorcio Gateway –el director ejecutivo de la aerolínea brasileña Azul, David Neeleman, y el empresario portugués Humberto Pedrosa– por 354 millones de euros, con una inyección de 10 millones para el Estado portugués, con la intención de vender el resto del capital.