El sector hotelero ha vivido un 2015 de récord por la mejora de la demanda, tanto nacional como extranjera, y con ello ha conseguido elevar sus tarifas y, con ello, el ingreso medio por cada una de las habitaciones hasta colocarlos en los niveles de 2008, el primer año de la crisis económica.

El turismo español lleva tres años consecutivos batiendo récords de llegadas de turistas extranjeros. Año tras año, desde 2013, se vienen marcando nuevos máximos históricos en afluencia de viajeros internacionales, hasta superar los 68 millones de visitantes en 2015. Y todo parece indicar que 2016 no romperá la tendencia y se marcará nuevo récord.

Pero los profesionales del sector, menos dados a celebrar el volumen de llegadas y hacerlo sólo con lo que se queda en caja, saben que incluso en pleno boom de afluencia de turistas, las cuentas de las empresas habían seguido sufriendo. Uno, porque hasta el año pasado no se produjo la esperada recuperación del consumo de los turistas españolas, responsable de la mitad de todo el negocio. Y dos, porque hasta el año pasado no hubo un cambio de tendencia contundente en los tristes datos de precios y de rentabilidad de las compañías.

No queremos batir más récords de llegadas. Da igual que este año sean 68 o 70 millones los turistas que vengan a España. No hay que hablar más de cantidad”, sentenciaba la semana pasada Joan Molas, presidente de la patronal hotelera Cehat, en un encuentro con periodistas. “Las cifras que deben importarnos de verdad son las que hablan de la calidad de nuestro turismo, de los ingresos, de la rentabilidad de las empresas… El resto no importa mucho”.

Y en esas cifras que importan la evolución, por fin, es contundentemente positiva para el sector hotelero. El sector logró recuperar el año pasado las tarifas y la rentabilidad que se había destruido durante la crisis. Los precios y los ingresos por habitación alcanzaron los niveles que se registraban en 2008, el primer año (completo) de la crisis económica en España.

Según los datos que maneja la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), la tarifa media que aplican los hoteles por habitación y noche escaló al cierre del año pasado hasta los 72,09 euros, empatando justamente con los niveles del ejercicio 2008 y tras una fuerte subida del 7% en relación al precio medio de 67,37 euros de 2014.

En paralelo, la mejora es más evidente en el caso de un parámetro crucial para la industria turístico para calibrar la rentabilidad del negocio: el ingreso medio por habitación disponible (RevPar), esto es, lo que un hotel ingresa por cada una de sus habitaciones esté reservada o no, así que se mide simultáneamente tanto la influencia de la evolución de las tarifas como la ocupación misma. Y los hoteles españoles consiguieron el año pasado elevar su RevPar hasta los 44,70 euros por noche, superando ampliamente los 40,86 euros que se registraba en 2008.