¿Dónde está el edifico más alto del mundo? El 4 de enero de 2010 se inauguró en Dubái el rascacielos Burj Khalifa , el edificio más alto del mundo, con 828 metros de altura, que pronto se convertiría en uno de los símbolos de Dubái para el resto del planeta. Como ya lo era el Burj Al Arab , el único hotel de siete estrellas del planeta, que también se encuentra en esa latitud. ¿Qué nacionalidad tiene el hombre más rico del mundo? Es mexicano y se llama Carlos Slim. ¿Sabe de dónde es la mayor sociedad cotizada en Bolsa? Pues en China. Pero no sé si conoce, además, que las mayores refinerías se están construyendo en la India o que los aviones más grandes se fabrican en Rusia. En fin, podríamos seguir poniendo ejemplos sobre lo que está ocurriendo en el mundo pero, para empezar con estos, son más que suficiente.

En las próximas décadas, el ascenso de los países emergentes se producirá sobre todo a expensas de Japón y de la vieja Europa, que parecen estar inmersos en un lento declive provocado por su decrecimiento demográfico. India y China, que serán la segunda y la tercera economías mundiales durante el siglo XXI, ya se han convertido en dos importantes máquinas de deflación, que generan para el mercado global  servicios (India) y productos (China). Excepto en lo militar (el ejército estadounidense domina por tierra, mar y aire y  gasta más que los siguientes cuatro países, lo que casi representa el 50% del total en el planeta) y aún en lo económico, Estados Unidos está dejando de sentar las bases del orden internacional.

En estos momentos, los países emergentes generan más de dos terceras partes del crecimiento mundial, mientras que Europa sólo un 13% y Estados Unidos un 17%. Los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) ya están en el pelotón de cabeza. Brasil y Rusia son los dos grandes proveedores de recursos naturales, India es el software factory del mundo y China la gran fabrica mundial de manufacturas. Les daré un dato: hace poco más de 30 años las manufacturas de estos países no llegaban al 20% del total de sus exportaciones, los productos agrícolas suponían el 50% y el resto eran minerales. Actualmente, las manufacturas son más variadas y superan ya el 80% de sus exportaciones en maquinaria, productos farmacéuticos, químicos, tecnologías de la información, etcétera.

“REVOLUCIÓN” EN EL RANKING   

Definitivamente, lo más importante de lo que está ocurriendo es el cambio de poder que se está produciendo. Convendrá conmigo, estimado lector, que actualmente el poder económico se está dispersando tanto que hasta hablamos de multipolaridad para significar que las economías emergentes representan casi la mitad del Producto Interior Bruto (PIB) mundial (en paridad del poder adquisitivo o PPA), o que las multinacionales de los mercados emergentes superan ya el número de 100 en el ranking Global Fortune 500.

Fíjese por ejemplo en empresas como Mittal, Tata, Levono, Samsung, etc. que son auténticos emporios competitivos de talla mundial. Sólo para  que se haga una idea, el año pasado parece que había unos 800 multimillonarios de los cuales cerca de 40 eran rusos y más de 25 indios ¿Qué le parece?

Pero, además, se prevé que en unos 20 años, la cuota del PIB mundial de estas economías haya aumentado hasta el 65 ó 70 por ciento en términos de PPA, siendo las seis grandes economías emergentes o Big 6 (China, India, Rusia, Brasil, Corea del Sur y México) las que pondrán en jaque al hasta hace muy poco todopoderoso G7, integrado por Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos. Es más, según una solvente proyección de Goldman Sachs, en el año 2040 cinco de estos mercados, los antes mencionados como BRIC  más México, obtendrán un rendimiento económico mayor que el del G7, (Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Inglaterra y Estados Unidos) los siete países occidentales que han dominado el mundo durante tantos y tantos años.

Hace unos cien años existía un mundo unipolar dirigido por un grupo de países europeos en el que el Reino Unido comenzaba a entregar el testigo del poder a unos Estados Unidos que emergían para quedarse con el role de líder durante más de un siglo; aunque algunos podrían argumentar, no sin cierta razón, que durante gran parte de estos últimos cien años ha existido un orden bipolar durante la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Desde la caída del llamado Telón de Acero, que tuvo su signo crítico en el derribo del Muro de Berlín en 1989, hasta hoy, hemos vivido

EL “POSTNORTEAMERICANISMO” YA ESTÁ AQUÍ

Desde hace unos 30 años, las acciones y fuerzas políticas y económicas, como la caída de la Unión Soviética, la proliferación de bancos centrales independientes o el control de la inflación, y tecnológicas han devenido en la generación de un contexto internacional más abierto, líquido e interconectado. Nos vamos aproximando a un mundo postnorteamericano en el que se tienen que reescribir parte de las normas y fundamentos que nos ayuden a relacionarnos y a hacer negocios en un espacio global con estas nuevas características.

A estas alturas del nuevo milenio, a nadie se le escapa por evidente la situación que estamos viviendo. Nos referimos al cambio de poder en el mundo, debido a lo que Antonie van Agtmael llamará “mercados emergentes”. De acuerdo con Fareed Zakaria es posible que el sistema internacional emergente sea bastante distinto al que conocemos. Primero fue Grecia con sabiduría, luego Italia con Roma como vanguardia, muy posteriormente también España hizo lo propio, y más recientemente Gran Bretaña y hoy todavía Estados Unidos, los países que a lo largo de cierto tiempo han establecido las reglas del juego económicas y casi políticas, porque han tenido el poder; un poder que como hemos dicho están cambiando de manos.

 

José Manuel Casado

Presidente de 2.C Consulting

Distinguished Clinical Professor del IE