Tres cuartos de la deuda es el nivel de respaldo al plan de reestructuración del pasivo que necesita Abengoa para evitar el concurso de acreedores. Tal y como reconocen tanto la empresa como los tenedores de deuda, este mínimo establecido del 75% va a ser muy difícil de conseguir antes del lunes 28 de marzo, cuando han de presentar el acuerdo en el juzgado.

Nunca se sabe qué amigos puede hacer uno por el camino ni quién se convertirá en aliado cuando el viento venga en contra. Quizá por ello ni Abengoa ni sus acreedores descartan que un 75% de los propietarios de deuda se adhieran al plan de reestructuración presentado por los principales bancos atrapados en la situación preconcursal de la compañía. Eso sí, son realistas y no creen que lo consigan antes del próximo lunes 28 de marzo, cuando han de presentar el acuerdo ante el juzgado de lo Mercantil de Sevilla.

En lo que sí confían es en obtener un nivel del 60% para el día 27, el domingo de resurrección que también podría suponer la vuelta a la vida de la maltrecha Abengoa.

Los principales acreedores esperan alcanzar un 60% de adhesiones a su plan de reestructuración del pasivo para pedir una prórroga al juez

Fuentes del G6 (Banco Santander, Bankia, CaixaBank, Banco Popular, Crédit Agricole y HSBC) han explicado a SABEMOS que, de acuerdo con las conversaciones mantenidas con el resto de acreedores, el acuerdo del tres quintos de la deuda sí es posible. Con las firmas de esta población podrían acudir al juzgado a por una prórroga, que permita negociar la adhesión del 15% restante en un plazo de 7 meses.

Este procedimiento es el que se ha seguido en otros casos, según el G6, así que sería una solución viable. Lo mismo han apuntado fuentes de Abengoa, que son optimistas en cuanto a la obtención de este respaldo para después conseguir una “mayor flexibilidad temporal” con la que llegar a acuerdos.

Tampoco confía en que se alcance el 75% antes del próximo lunes 28 el presidente de la Asociación Profesional de Administradores Concursales (Aspac), Luis Martín.

En su lugar, Martín cree que el caso de Abengoa va a acabar en un concurso de acreedores, aunque el proceso continuará con un convenio anticipado. En cualquier caso, considera que es posible que el acuerdo se alcance y que la compañía supere este complicado trance.

“Cuando se ponen de acuerdo los acreedores, como en Martinsa-Fadesa, se consigue un convenio. Lo mismo que pasó en Pescanova y lo mismo que pasará en Abengoa, probablemente”, explicó Luis Martín.

Más juicios

En cuanto al otro frente judicial que tiene abierta la firma sevillana, la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ha respaldado el criterio de la Fiscalía y ha considerado que la causa abierta contra el expresidente de Abengoa, Felipe Benjumea, y el exconsejero delegado, Manuel Sánchez Ortega, no se puede extender al resto del consejo.

De esta forma se queda fuera de la investigación el exconsejero de la empresa y exministro socialista Josep Borrell.

La jueza Lamela instruye la investigación que escruta la legalidad de las indemnizaciones que recibieron Benjumea y Sánchez Ortega al salir del consejo de Abengoa, con unos importes de 11,5 millones y 4,5 millones de euros respectivamente.

Aunque ha rechazado la ampliación de la causa al resto de consejeros, la magistrada sí ha admitido la incorporación de nuevos documentos que no habían sido considerados por el tribunal hasta ahora.