Abengoa y un grupo de fondos han llegado a un acuerdo para la concesión de una línea de liquidez de 137 millones de euros para satisfacer sus pagos urgentes con empleados y proveedores, con vencimiento en septiembre y un interés inicial anual del euribor más el 14,5%.

Según ha informado hoy la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el contrato se ha suscrito a través de Abengoa Concessions Investments Limited con los fondos 683 Capital Partners, Arvo Investment Holding, CCP Credit Acquisition Holdings Luxco, Company No. 2 Pty Ltd, Lajedosa Investments, Potter Netherlands Coöperatief, SPV Capital Funding Luxembourg, ciertos fondos gestionados por Attestor Capital LLP y ciertos fondos gestionados por OHA y Oak Hill Advisors.

El préstamo vencerá el 23 de septiembre de este año o, en función de ciertas circunstancias, dentro de un año.

En cuanto a los intereses, Abengoa pagará inicialmente el euribor más el 14,5%, una cifra a la que se sumaría un 5% adicional en caso de demora. El préstamo estará garantizado por Abengoa y sus filiales, así como por 14,3 millones de acciones de Atlántica Yield, la sociedad participada por el grupo sevillano que cotiza en los Estados Unidos.

Parte de estas acciones ya están pignoradas en otros préstamos, firmados en septiembre y diciembre del pasado año y que ahora renunciarán parcialmente a estas garantías y modificarán cláusulas como el interés, la comisión de reestructuración o el vencimiento para “alinear” sus condiciones con el nuevo crédito. Los prestamistas podrán requerir a la compañía, en caso de que concurran ciertas circunstancias, el repago de la totalidad o parte del préstamo, garantías adicionales o la ejecución de las acciones pignoradas.

Abengoa y los fondos dueños de sus bonos negociaban desde enero la concesión de esta línea de liquidez, unas conversaciones que se dilataron en el tiempo al existir ciertos desacuerdos y entremezclarse con el propio proceso de reestructuración. Entre los principales desacuerdos figuraban los altos intereses y las garantías exigidas por los acreedores, que chocaron con el rechazo frontal de la banca. La banca ya había concedido una primera línea de liquidez en diciembre del pasado año, por valor de 106 millones, pero de dilación de las conversaciones sobre el nuevo crédito provocó un retraso en el abono de las nóminas de marzo.

Abengoa y sus acreedores han llegado aún acuerdo de reestructuración del grupo que le permitiría evitar el concurso, un plan que para su validación necesita el apoyo de los dueños del 75% de la deuda. Este respaldo de los bonistas, que ya se avanzó durante la presentación del plan la pasada semana, se completa con su anunciado compromiso de aportar más de 1.000 millones a la empresa en el marco de su recapitalización.