El volumen de inversión inmobiliaria en España creció un 23% el año pasado, hasta superar los 10.300 millones de euros, con lo que España se consolida como el país del sur de Europa con más inversión inmobiliaria.

Con estas cifras, España se sitúa en la sexta posición a nivel continental y ocupa la posición número 12 a nivel mundial, gracias a un aumento significativo de las inversiones nacionales, según un informe de la compañía de servicios inmobiliarios Cushman & Wakefield que recoge Europa Press.

Los sectores que impulsaron este crecimiento son el de oficinas y el de retail, que juntos representan el 82,5% del total invertido, al tiempo que las ‘yields’, el retorno que genera una inversión, reflejaron el buen comportamiento del mercado y bajaron de forma consistente en todos los sectores. En concreto, descendieron entre 50 puntos base y 125 puntos base, estando en el 5% para centros comerciales, 4% para las calles de lujo, 4% para oficinas y 7% para logística.

El estudio también destaca que en 2015 aumentaron significativamente las inversiones nacionales, subiendo un 95% respecto el pasado ejercicio y representando el 60,5% del total. Las ‘socimis’ tuvieron un papel importante en esta subida.

Previsiones positivas para 2016

Según las previsiones de Cushman & Wakefield, España se afianza como potencia del sur de Europa y dirigirá la entrada de nuevo producto por vía de bancos a nivel europeo, junto a Reino Unido e Irlanda.

Madrid y Barcelona se reafirman como principales destinos para inversores, ya que, mientras la capital española se erige como una buena opción de inversión en locales comerciales y oficinas, Barcelona capta especial interés en el campo de la logística. Las ciudades secundarias españolas crecerán en su atractivo para inversores Core Plus especializados en la reconversión de proyectos comerciales.

Por su parte, el crecimiento de inversión a nivel mundial en 2015 fue del 8,2%, gracias al aumento de sectores menos tradicionales como el residencial, el hotelero y el de logística. La región con un crecimiento más alto fue Norte América, aunque es en Europa donde los países crecen con más rapidez.

El estudio de Cushman & Wakefield subraya que, aunque los fondos de pensiones y las aseguradoras siguen teniendo un papel importante, los fondos soberanos y los inversores privados registraron el mayor crecimiento. La mayor parte del dinero exterior proviene de Asia y Norte América, aunque destaca Oriente Medio como el origen de inversión extranjera que más crece, con un 81% de aumento. Aun así, es Europa la región que atrae más dinero foráneo.

Las previsiones para el año 2016 a nivel global también son positivas, con un crecimiento de cerca del 4,32%, y será América Latina la región que liderará este auge. La inversión también aumentará en Europa, especialmente en los países del sur, y el repunte lo liderarán los capitales extranjeros, con aumentos de entre un 15% y un 20%.

Según el estudio de la inmobiliaria, 2016 será un año con más oferta pero también más demanda. En este sentido, serán los países emergentes, como México o India, quienes encabezarán el aumento.