El gigante tecnológico ofrece alquiler en casas de particulares en la isla desde hace casi un año, pero hasta ahora sólo podían alojarse ciudadanos de EEUU. La plataforma da un paso más y viajeros de todo el mundo pueden acceder a partir de ahora a los cuatro millares de viviendas que comercializa en Cuba.

Airbnb fue una de las primeras compañías estadounidenses que aprovecharon la nueva era en las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba para desembarcar en la isla. Si ambos gobiernos impulsaban el deshielo de manera evidente en diciembre de 2014, ya en abril el gigante tecnológico del alquiler turístico de viviendas de particulares desembarcaba en la isla.

Desde hace casi un año, Airbnb venía comercializando a través de su plataforma viviendas para uso turístico en Cuba. Pero los clientes que se alojaban en esos apartamentos sólo podían ser viajeros estadounidenses (que tenían con carácter general prohibidos sus viajes a la isla, con la salvedad de esgrimir una docena de causas eximentes del veto).

En plena visita histórica del presidente Barack Obama a Cuba, Airbnb ha anunciado que a partir del próximo 2 de abril los turistas de todo el mundo pueden acceder al alquiler de la oferta de apartamentos que comercializa en la isla. El Departamento de Hacienda de EEUU ha concedido a Airbnb una autorización especial para que ciudadanos de todas las nacionalidades –no sólo procedentes de Estados Unidos- pueden acceder a las 4.000 viviendas en alquiler en Cuba.

“Airbnb se creó con la idea de que puedes pertenecer a cualquier lugar. Invitamos a las personas a que visiten barrios, conozcan gente nueva, hagan nuevos amigos y experimenten lugares nuevos como un vecino”, subraya Nathan Blecharczyk, cofundador de la plataforma. “En menos de un año, esto se ha hecho realidad en Cuba, con más de 13.000 huéspedes de cada uno de los 50 estados de Estados Unidos. Ahora podremos ofrecer la misma experiencia de pertenencia a viajeros de cualquier país del mundo

Según los datos de la compañía, aproximadamente 4.000 propietarios de casas particulares han añadido sus hogares a la comunidad global de Airbnb, haciendo de Cuba el mercado que más rápido ha crecido en la historia de Airbnb. Los alojamientos anunciados a través de Airbnb están ubicados en cerca de 40 ciudades y pueblos en Cuba, pero dos tercios de la oferta total se concentran en La Habana.