Facua ha abierto el debate sobre qué ocurriría si el Euribor siguiera bajando y sobrepasara al diferencial de los bancos. Algunos países como Portugal ya se han puesto de parte de los hipotecados.

Mucha creatividad hay que echarle para imaginar un hipotético escenario en el que la banca termine pagando intereses al consumidor. Sin embargo, la caída del Euríbor mensual –el tipo de referencia europeo para los préstamos hipotecarios- por debajo del 0% ha dado pie a todo tipo de teorías y elucubraciones que ponen el foco sobre esto. Por si acaso, la asociación de consumidores Facua ya se ha puesto las pilas para instar a los reguladores a que vigilen muy de cerca a los bancos, para que no puedan saltarse la ley en esta ocasión.

La entidad reivindica un protocolo de actuación claro en caso de que se produjera una caída aún mayor del Euribor. Advierten de que en esta ocasión no dejarán a las instituciones financieras ignorar la ley como en el caso de las clausulas suelo, y recuerdan que estas operaciones están siempre sujetas a contratos vinculantes para ambas partes.

La preocupación de Facua viene motivada por una información de El Confidencial en la que asegura que el Banco de España ha dado orden expresa a la banca de que no devuelva los tipos de interés. Si el regulador español ha dado dicha orden será porque no es tan descabellada la idea de un Euríbor por debajo del -0,017% actual. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los préstamos hipotecarios conllevan un riesgo asociado que siempre debe ser retribuido a la banca para asegurar la continuidad del mercado.

Aunque resulte contraproducente, sí que podría darse la situación en la que los bancos dejaran de percibir rentabilidad en sus operaciones debido a una neutralización de los tipos hipotecarios. En este caso, los particulares se limitarían a pagar el principal cada mes sin los engorrosos intereses asociados. Este es el escenario más optimista, porque nunca llegaremos a ver como las entidades de crédito nos ingresan dinero en nuestras cuentas corrientes.

Un ejemplo de lo imposible: Portugal

En el país vecino ya se han dado algunos casos de tipos negativos por debajo del diferencial bancario. Desde el comienzo del conflicto, tanto el Gobierno como el regulador financiero se posicionaron de parte del consumidor. “Los contratos están para cumplirlos”, advirtió la entonces ministra de Finanzas, María Luisa Albuquerque.

El año pasado Bankinter ya tuvo que asumir la devolución de intereses ligados a la cotización mensual del Euríbor, restando la diferencia al principal.

Las hipotecas más beneficiadas podrían ser aquellas que se firmaron en la época de bonanza con los diferenciales cercanos al 0%, lo que dejaría un pequeño margen de caída al Euríbor antes de convertirse en interés negativo para los usuarios.