Pedro Sánchez se reunirá próximamente con Pablo Iglesias y el equipo negociador socialista hará lo propio con el de IU. Ciudadanos queda al margen de ambas citas, pese a lo acordado con el PSOE tras la fallida sesión de investidura.

Movimientos en el tablero. La inquebrantable alianza PSOE-Ciudadanos comienza a no serlo tanto cuando quedan apenas seis semanas para que las Cortes se disuelvan. El líder socialista, Pedro Sánchez, ha hablado este miércoles con el de Podemos, Pablo Iglesias, y han quedado en mantener una reunión personal antes de Semana Santa. No acudirá nadie más, tal y como quería Iglesias, quedando al margen el único partido con el que hasta ahora ha conseguido pactar el PSOE, que es el de Albert Rivera.

Sánchez e Iglesias creen que “es positivo que se normalice el diálogo” entre ellos

Ambos dirigentes han conversado por espacio de 15 minutos a iniciativa de Sánchez. Además de la formación de Gobierno, han tocado los temas de “la crisis humanitaria que vive Europa y la política de migración y asilo de la UE”. Respecto a lo primero, “a pesar de las diferencias de criterio, comparten también que es positivo que se normalice el diálogo entre ambos”, ha informado el partido morado.

Además, el equipo negociador socialista ha cerrado otra entrevista, con Izquierda Unida, para tratar de avanzar hacia un acuerdo. El candidato de IU, Alberto Garzón, exigía que se celebrara sin el partido naranja, y el PSOE también ha cedido. Mañana a las 17h se verán en el Congreso representantes de estos dos partidos de izquierda e incluso podrían sumarse también miembros de Podemos.

De modo que se vulnera uno de los acuerdos alcanzados entre los socialistas y Ciudadanos tras la fallida sesión de investidura de Sánchez: que cualquier negociación posterior se celebraría con PSOE y C’s haciendo causa común a un lado de la mesa. Los de Sánchez han cedido porque no había forma de sentarse con otras fuerzas manteniendo tal condición. Los de Rivera se resignan y no levantarán la voz mientras sus socios defiendan las más de 200 medidas pactadas con ellos.

Compromís se aviene a negociar con la entente PSOE-C’s: no hacerlo sería “dejación de funciones”

Dos semanas después de que la Cámara rechazara la candidatura de Sánchez, la situación permanecía bloqueada hasta este miércoles. Los equipos del secretario general socialista y del presidente naranja reeditaron su pacto al día siguiente, pero esa maniobra no ha tenido efectos más allá de frustrar la postulación de una candidatura alternativa. Es decir, de cerrar todos los caminos a Mariano Rajoy porque el PP no podía sumar ni un apoyo más a los propios.

Ciudadanos ha tratado sin éxito que los populares se sienten a negociar, tras lograr que el PSOE les levantara el veto. Esta misma mañana, el Grupo Parlamentario naranja pedía por carta que esa reunión entre las fuerzas constitucionalistas se celebrara el viernes. Los populares se han negado: no negociarán nada sobre la base de un acuerdo que consideran fracasado y contrarreformista respecto a su gestión de los últimos cuatro años. 

Sí se ha celebrado una reunión de PSOE y Ciudadanos con Compromís, este miércoles en el Congreso. El partido valenciano negociaría su apoyo o abstención a la alianza Sánchez-Rivera, una adhesión en cualquier caso insuficiente para desencallar la situación. Negarse a ello, ha dicho el portavoz Joan Baldoví, sería “una dejación de funciones”.

Sánchez necesita que o bien Podemos o bien PP se muevan del ‘no’ a su candidatura. Los primeros supeditan ese cambio a entrar en el Gobierno y excluir a Ciudadanos del entendimiento; los segundos, conservar La Moncloa y empezar desde cero las negociaciones sobre el programa de Gobierno. La fecha límite es el 2 de mayo.