Hoy vamos a hablar de una sociedad seria y sana.

“En una sociedad seria y sana, Ada Colau estaría fregando suelos, y no de alcaldesa de Barcelona”. Tal cosa afirmó hoy Óscar Berman, líder y portavoz municipal del PP en Palafolls, Barcelona.

Es bonito que alguien se preocupe por una sociedad seria y sana. El señor Berman ha afirmado también que Ada Colau es una “descerebrada”, “lastre”, “vaga incorregible”. Y atención, porque es necesario comenzar a traducir a partir de aquí. “Es hora de que mi partido se plante como yo y diga que hasta aquí hemos llegado. Una democracia es una fórmula sana y recomendable si permite el ejercicio del poder por parte de los mejores. En cambio, una democracia se degrada y se lumpeniza si los que están al frente de las instituciones son los peores, los menos preparados.”

Traducción:

  1. Lo de la democracia está bien mientras gobiernen los que a mí me gustan, en cuyo caso hay que plantarse, decir hasta aquí hemos llegado. (Creo que eso ya pasó antes, no sé si recuerdan ustedes cuándo).
  2. La democracia se degrada cuando gobiernan los peores, los menos preparados.

“En la Grecia Antigua, el pueblo estaba dirigido por los más sabios. Hoy una parte del pueblo español está siendo dominado por la peor gentuza que cabría imaginar hace unos años. Ada Colau es el mejor ejemplo”.

Hay un montón de cosas que creo que el muy mejor y preparado señor Óscar Berman desconoce. Como el año en el que estamos, por ejemplo. A pesar de que cree vivir en los años treinta del siglo pasado, resulta que estamos en el siglo XXI, en una democracia en donde el pueblo elige a sus representantes electos. Incluso aunque estos pertenezcan a un Partido que se sienta en el banquillo de los acusados, que pagó su sede en dinero negro –según Hacienda y un juez—, que cada día protagoniza en los titulares una nueva trama corrupta de blanqueo y financiación ilegal. Incluso a ese partido se le debe el respeto que garantiza la soberanía nacional, la Constitución y la democracia en una sociedad seria y sana.

Sospecho que el hecho de que envíe a Ada Colau –nada santo de mi devoción, pero elegida democráticamente- a fregar suelos, me hace sospechar que el muy mejor y preparado señor Óscar Berman desconoce la vil y ponzoñosa carga de machismo que se trasluce en sus palabras. Pero no puedo afirmarlo.

Por fortuna, hay cosas que puedo afirmar con rotundidad. Atendiendo a su Twitter, y analizando tres tuits del muy mejor y preparado señor Óscar Berman, podemos concluir que:

-El señor Óscar Berman desconoce la acentuación de los pronombres de relativo.

-El muy mejor y preparado señor Óscar Berman desconoce la segunda persona del plural del presente de indicativo del verbo haber, que va acentuada, se escribe en una sola palabra y va con H y con B.

-El muy mejor y preparado señor Óscar Berman desconoce que la tercera persona del presente de indicativo del verbo estar se acentúa.

-El muy mejor y preparado señor Óscar Berman desconoce el uso de la coma apositiva.

-El muy mejor y preparado señor Óscar Berman desconoce que los puntos suspensivos son tres.

-El muy mejor y preparado señor Óscar Berman desconoce que después de puntos suspensivos, si estos cierran el enunciado, debe emplearse mayúscula.

-El muy mejor y preparado señor Óscar Berman desconoce que el uso suave de la letra G implica la utilización de una U que no se pronuncia.

Teniendo en cuenta que el muy mejor y preparado señor Óscar Berman tiene un nivel de escritura inferior al mínimo imprescindible para obtener el graduado escolar, podemos afirmar que en una sociedad seria y sana, este señor no sería concejal.

Pero resulta que esto no lo he elegido yo, sino sus conciudadanos. Ah, la democracia.