En un entorno complejo en el que varios operadores de cruceros ya habían descartado los puertos turcos de la temporada estival y la ocupación hotelera vive mínimos históricos, el último atentado con coche bomba ha complicado aún más las cosas al turismo turco.

Las crecientes advertencias de los distintos ministerios de Asuntos Exteriores sobre el país, como los emitidos por el Gobierno español, han provocado que muchos viajeros se alejen de Turquía, que hasta hace poco estaba considerado como el sexto país más turístico del mundo.

Hasta el momento ningún grupo se ha responsabilizado de la masacre, con más de 34 muertos y un centenar de heridos, pero parece que pueda estar detrás de ella el grupo militar kurdo Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Ankara se vio obligada a ordenar una prohibición en el acceso a Facebook y Twitter en el país después de que se compartieran imágenes del ataque. Una medida que recientemente propuso el portavoz de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, para situaciones de estado de emergencia en nuestro país. 

El presidente de la confederación griega de turismo SETE, tuiteó tras conocerse la masacre: “Nueva tragedia y la canción del cisne para el turismo turco este año. ¿Seguiremos atrapados en el lodo de Idomeni?”. Se refería, claro está, a los efectos para el turismo griego derivados de la crisis de refugiados. “Las inacabables escenas de la vergüenza de Idomeni siguen en todos los noticieros mundiales. El daño a la imagen del país está creciendo rápidamente. ¡Una solución AHORA!”, había tuiteado previamente.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, había anunciado recientemente un plan para reactivar el sector del turismo nacional, que normalmente disfrutaba de numerosos visitantes alemanes, pero que ya se vio muy afectado después de que murieran diez turistas germanos el pasado enero en un ataque suicida en Estambul. El turismo ruso es otro de los que han experimentado un mayor desplome, y en algunas localidades llega a alcanzar niveles catastróficos.

Los ingresos turísticos del país cayeron un 14,3% en el último trimestre del pasado año, con una caída anual del 8,3%, según el Instituto de Estadísticas turco. TUI, el mayor turoperador mundial, anunció este mes una caída del 40% en las reservas de verano en Turquía debido a los problemas de seguridad. La compañía ya había subrayado que el flujo de turistas que evita los destinos turcos opta por la España peninsular y por las Islas Canarias. TUI Group, la agencia de viajes con sede en Hanover, posee en el Reino Unido las marcas Thomson y First Choice. Desde estas empresas ya venían recomendando a los turistas británicos mantenerse alejados de Turquía.

Al menos nueve compañías de cruceros –MSC, Costa, Thomson, Aida, Crystal, Norwegian Cruise Line, Oceania Cruises, Disney y Regent Seven Seas Cruises– han cancelado sus escalas en los principales puertos turcos, y algunas de ellas también las que realizaban en Grecia. Según el diario turco Hurriyet, los cruceros llevaron a 1,8 millones de turistas a Turquía en 2015, que se perderán casi por completo. El presidente de la patronal de hoteleros turca, Serdar Karcıoğlu, lamentó que en el presente año se perderán 200.000 empleos en el sector, lo que supondrá la mayor crisis de la industria de los últimos 30 años”. La patronal informaba hace pocos días que la ocupación en enero se había desplomado ya un 50%.

 

recomendaciones de viaje a turquía

Con ocasión de los atentados terroristas tanto en Ankara como en Estambul, se reitera la recomendación de mantener una actitud prudente y vigilante en sus desplazamientos a Turquía, evitando todo tipo de manifestaciones o aglomeraciones así como mantenerse informado sobre la evolución de los acontecimientos a través de los medios de comunicación y del Twiter de esta Embajada (@EmbEspTurquia).

 
 
Situación en las zonas cercanas a la frontera con Siria:
 
Debido a la actual situación en Siria, se desaconseja firmemente acercarse a menos de 10 kilómetros de la frontera con ese país en particular a las provincias de Hakkari, Sirnak, Mardin, Sanliurfa, Gaziantep, Kilis y Hatay, en las que existe un altísimo riesgo de atentado terrorista y de secuestro. Además, en todas estas provincias se han declarado zonas especiales de seguridad, en las que la entrada esta sujeta a una autorización de las autoridades turcas en un contexto en el que la situación de seguridad y las medidas de estas autoridades pueden variar día tras día en función de la evolución de los acontecimientos. Asimismo, se recomienda encarecidamente evitar las localidades turcas cercanas a la frontera turco-siria, en particular Akçakale, Ceylanpinar, Suruç y Nusaybin. Se han producido atentados con coche bomba –y, por tanto, es muy elevado el riesgo de nuevos atentados- en localidades cercanas a la frontera siria como Reyhanli o Suruç en donde el pasado 20 de julio de 2015 tuvo lugar un atentado suicida que provocó una treintena de muertos y más de un centenar de heridos.
 
Por otra parte, existe un altísimo riesgo de secuestro de extranjeros en las provincias fronterizas con Siria anteriormente mencionadas. Hay una gran afluencia de refugiados en las provincias fronterizas con Siria. 
  
Situación en el Sudeste:
 
La situación de seguridad en el sudeste del país sigue siendo muy volátil e inestable con atentados casi diarios del PKK desde que declaró finalizada la tregua a finales de julio de este año.
 
En las últimas semanas se han venido produciendo enfrentamientos entre militantes del PKK y Fuerzas Armadas y Gendarmería turcas en algunas zonas de Turquía como Batman, Sirnak, Hakkari, Siirt, Mardin, Diyarbakir, Tunceli, Van, Erzurum (localidad de Senkaya) y Ardahan (localidad de Gole). Además, en todas estas provincias se han declarado zonas especiales de seguridad, en las que la entrada esta sujeta a una autorización de las autoridades turcas en un contexto en el que la situación de seguridad y las medidas de estas autoridades pueden variar día tras día en función de la evolución de los acontecimientos. En la mayoría de los casos estos atentados han causando víctimas mortales. Por ello se desaconseja cualquier desplazamiento a estas zonas y, en caso de verse en la ineluctable obligación de hacerlo, se desaconseja el circular de noche y se recomienda estar atentos a las instrucciones que dictan las autoridades turcas en función de la evolución de los acontecimientos. Cabe insistir en que los riesgos son altísimos.
 
Existen restricciones a la circulación en diversas áreas fronterizas con Irak, concretamente en las provincias de Sirnak, Hakkari y Agri. Además, debe tenerse en cuenta que  las autoridades turcas no permiten el acceso de civiles a las regiones del monte Ararat y Tendürek, declaradas zonas de seguridad militar. En todo caso, y una vez levantada esa prohibición, se recuerda que el acceso a estas montañas requiere la tramitación de una autorización previa de las autoridades turcas. 
 
En el pasado se han producido secuestros de ciudadanos extranjeros.
 
En todo caso, antes de viajar a la región es recomendable ponerse en contacto con la Embajada de España en Ankara.
 
La frontera con Armenia permanece cerrada.
 
El paso de la frontera con Irak es extremadamente peligroso.
 
Riesgo sísmico:
 
Turquía se encuentra enclavada en una zona de actividad sísmica, siendo imposible predecir la intensidad de dicho riesgo o el momento en que pueda producirse.
 
Se recuerda la conveniencia de que, en caso de producirse un movimiento sísmico de importancia, los ciudadanos españoles que se encuentren en la zona afectada, se pongan en contacto con la Embajada de España en Ankara o con el Consulado General de España en Estambul.
Las recomendaciones básicas en caso de terremoto son las siguientes:
 
En el interior:
Alejarse de las ventanas, de los muros exteriores, de todo mueble, cuadro o luminaria susceptible de caer.
Refugiarse bajo una mesa sólida o mueble resistente o debajo del marco de una puerta.
 
En el exterior:
Buscar un espacio libre, alejado sobre todo de árboles, de instalaciones eléctricas o de edificios.
En el vehículo, pararlo y quedarse en el interior a la espera del fin de los movimientos sísmicos.
También se puede visitar la página web del Ministerio de Fomento para obtener recomendaciones sobre cómo actuar en caso de terremoto.
 
Zonas de riesgo (deben ser evitadas):
 
Zonas fronterizas entre Turquía y Siria (mantenerse a distancia mínima de 10 km.).
 
Campos de refugiados instalados por las autoridades turcas en las provincias fronterizas con Siria.
 
Provincias del sudeste del país (fronterizas o cercanas a la frontera con Siria) tales como Batman, Siirt, Diyarbakir y Tunceli.
 
Áreas fronterizas con Irak, concretamente las provincias de Sirnak y Hakkari (en las que puede haber restricciones a la circulación).
 
Regiones del monte Ararat y Tendürek, declaradas zonas de seguridad militar, como mínimo hasta el fin de tal declaración. Se recuerda que, fuera de esas fechas, el acceso a estas montañas requiere la tramitación de una autorización previa ante las autoridades turcas.
 
Zonas de riesgo medio: 
 
Hay que extremar las precauciones en las grandes ciudades, especialmente en Estambul y en los lugares turísticos, donde puede haber manifestaciones y el índice de criminalidad/delitos (robos) es mayor.
  
Zonas de menor riesgo:
 
En general, salvo lo expuesto anteriormente, Turquía es considerada un país seguro, lo que no obsta para que deba mantenerse una actitud atenta y prudente, evitando zonas, lugares o situaciones potencialmente conflictivas.
 
En función de la situación general del país, en la actualidad, ninguna zona puede considerarse exenta de riesgos potenciales.