La autoridad bancaria ofrecerá un nuevo paquete de préstamos a las entidades a partir de junio en otro intento por inyectar liquidez al sistema.

A pesar del estancamiento en el nivel de precios de la zona euro, Mario Draghi y su equipo mantienen una hoja de ruta clara y no se plantean cambiar de estrategia en lo que a política monetaria se refiere. Han pasado ya dos años desde que el Banco Central Europeo (BCE) abriera por primera vez el grifo a la banca privada con el primer paquete de operaciones TLTRO. Sin embargo, los últimos datos reflejan que el crédito no está llegando a los consumidores europeos, con un IPC que volvió al terreno negativo durante el mes de febrero (-0,2%) tras rozar la neutralidad en diciembre de 2015.

Como consecuencia de esto, la autoridad bancaria ha decidido lanzar el TLTRO II, un segundo conjunto de préstamos que contará con cuatro fases y se iniciará el próximo mes de junio. El objetivo es ofrecer a la banca una forma de financiación a largo plazo con las mejores condiciones: plazos flexibles y tipos a mínimos. Con la medida se espera proveer finalmente de crédito a los individuos y estimular así la actividad del sistema, con la meta fija de alcanzar el 2% de inflación al término del ejercicio.

El procedimiento será similar al del año 2014: el capital se liberará en tramos –junio, septiembre y diciembre de 2016 y marzo de 2017- en operaciones a cuatro años, con una estructura de pagos trimestrales que puede comenzar a partir del segundo año. Los tipos serán distintos en cada una de las operaciones, ya que se fijarán según el tipo de referencia del mercado (MROs) que prevalezca en el momento de las transacciones en relación al tipo de depósito a los bancos. Es de esperar que tras la bajada de los tipos al 0.0% de la pasada semana estas operaciones se produzcan en el mejor escenario posible para las entidades privadas.

batacazo histórico a la rentabilidad

La bajada a mínimos de los tipos europeos al 0.0% fue la última medida del BCE para facilitar la movilidad del crédito. Dentro de dos días entrará en vigor esta propuesta, que supone la reducción en cinco puntos básicos del principal referente dentro del mercado común de préstamos. Por otra parte, Mario Draghi incrementó la penalización que cobra por los depósitos a la banca, que pasó del -0,30% al -0,40% actual.