Las portadas de la prensa española vuelven a cobrar color, una vez superadas las fallidas sesiones de investidura para Pedro Sánchez. La variedad de temas ha vuelto a ser tónica común en las cabeceras, algo que se agradece por parte de quienes solemos escudriñar a diario los quioscos en busca de historias que nos emocionen, que nos sorprendan o que nos cabreen directamente.

Y bueno, uno de los temas estrella de la semana, y que ha ido tomando cuerpo conforme avanzaban los días, ha sido el de la presunta crisis interna –la enésima, creo– en Podemos. Concretamente, entre los errejonistas y los eclesiásticos. O como se diga.


El terrible drama que sufren miles de refugiados sirios ante la aparente pasividad de las autoridades europeas ha vuelto esta semana a la primera página de muchos diarios del Viejo Continente. Y ojalá lo siga haciendo mientras no se dé solución a esta tragedia impropia del siglo XXI.


Sin duda, uno de los nombres destacados de la semana ha sido el de María Sharápova, que hace unos días citó a la prensa para anunciar que había dado positivo en un control efectuado en la última edición del Abierto de Australia.


Y sin salir de la sección de Deportes, esta semana conocimos el proyecto del Nou Camp Nou. O viceversa.


Pero no sólo de Sharápovas y de Camp Nouses viven las portadas. Esta semana reclamó su particular espacio de gloria el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, tras bajar los tipos de interés al 0 por ciento, una medida compleja de entender para alguien de letras. Por cierto, no sé por qué, pero la portada de ABC me transporta mentalmente a V, aquella serie de los ochenta en la que los terrícolas nos dejábamos invadir por extraterrestres mitad humanos mitad Lagarto Juancho. ¿Se acuerdan?