El gasto medio por cada hogar en productos de gran consumo creció el año pasado un 1%. Pero este no es el único sector que constata una mejora de la situación económica y una vuelta a la normalidad en los bolsillos de los consumidores.

La subida en el consumo, que alcanzó el 1,7% anual, certifica la recuperación económica española, de acuerdo con el director general de Nielsen para España y Portugal, Gustavo Núñez. “La confianza ha aumentado y parece que se está dinamizando de forma sostenible el consumo en España”, ha afirmado Núñez durante la presentación del estudio.

De acuerdo con el informe 360 de Nielsen, el crecimiento del consumo en el último trimestre del año pasado, que alcanzó el 2,7%, fue el mayor experimentado en toda Europa.

Los españoles gastamos 71.000 millones de euros en cubrir nuestras necesidades básicas de alimentación, cuidado del hogar y cuidado personal a lo largo de 2015, según el informe. Mientras, la cesta de la compra se encareció un 0,7%.

Sin embargo, los compradores todavía conservan ciertos hábitos propios de las vacas flacas: 7 de cada 10 consumidores acuden al supermercado con una lista para controlar su gasto y, por otro lado, la marca de distribuidor -conocida como marca blanca– sigue aumentando (+0,4 puntos porcentuales) su cuota sobre el total de productos vendidos hasta el 39,5% actual.

Los españoles gastaron 71.000 millones de euros en cubrir sus necesidades básicas

Mientras tanto, las ventas de las enseñas de los fabricantes siguen impactadas por los descuentos, ya que el 28% del volumen vendido en 2015 de este tipo de artículos se compró bajo alguna forma de promoción.

No obstante, la relación calidad-precio como motivo para elegir la tienda a la que van los usuarios ha caído del primer al cuarto puesto en un año.

En cuanto a hábitos de consumo, el número de compras ha crecido un 1,6%, aunque el gasto medio ha descendido un 0,6%.

Los consumidores cada vez recurren más a hipermercados y supermercados, en lugar de las tiendas tradicionales como pescaderías y carnicerías. La diferencia es mayor para los productos envasados, ya que el 89% de ellos son adquiridos en las grandes cadenas de distribución. Por su parte, los alimentos frescos todavía resisten y un 45,5% de ellos aún son adquiridos en establecimientos especializados.

Con respecto al canal de ventas online, aunque cuenta con una penetración de tan solo el 12,5%, el volumen de artículos de gran consumo comprados por internet subió un 18% con respecto a 2014.

Sólo un 0,3% de los productos frescos se compraron a través de las plataformas online, mientras que la cuota de envasados se quedó en el 0,8%. Sin embargo, se anotaron unos crecimientos del 23% y el 18% respectivamente.

En total, el gran consumo facturó a través de internet 390 millones de euros.

Otros sectores

Hay más áreas que son sensibles a la demanda y a la situación de los bolsillos de los consumidores. Una de ellas es la del textil.

El sector ha experimentado una clara mejoría durante el año pasado, con un crecimiento del 4,7% en la facturación, de acuerdo con los datos del Centro de Información Textil y de la Confección (CITYC). Este organismo ha explicado que la principal causa de esta subida es la reactivación del mercado interior, aunque las exportaciones también han crecido un 9%, tal y como recoge la Agencia Efe.

Tanto es así que la balanza comercial del textil ha empeorado de nuevo, dado que las importaciones (18.176 millones) han sido mayores que las exportaciones (13.760 millones de euros) otra vez. La diferencia ha pasado de 3.500 millones en 2014 a 4.400 millones el pasado año.

La demanda es cada vez más fuerte y cada vez compramos más; he aquí la recuperación.