Los fondos soberanos de medio mundo mantienen su interés por España y ejecutaron inversiones directas de 4.600 millones sólo en 2014. El sector energético y el inmobiliario concentran la mayor parte de las operaciones.

Hubo un tiempo en que las potencias occidentales recelaban del interés inversor de los países emergentes. Los gobiernos occidentales temían el hambre de China o de los países del Golfo por tomar el control de compañías europeas o estadounidenses, e incluso se llegaron a vetar algunas operaciones por razones de interés nacional.

Esos recelos ya se han esfumado. La crisis, que todo lo puede, ha empujado también en este ámbito a los gobiernos y a las corporaciones occidentales a hacer de la necesidad virtud y recibir con los brazos abiertos los flujos de inversión que llegan de los otrora países sospechosos. Y los fondos soberanos, los vehículos de inversión con los que se articulan los superávits públicos de estos estados, siguen tomando posiciones por todo el mundo.

Actualmente existen 92 fondos soberanos en todo el mundo, y los gobiernos de otros 25 países analizan activamente dotarse de un fondo propio para gestionar las inversiones con dinero público. Estos fondos ejecutaron operaciones por 90.000 millones de dólares y elevaron sus activos en gestión hasta los 7,1 billones de dólares en 2014 (frente a los 5,9 billones de 2013). Y aunque los fondos más activos o de mayor tamaño son los de Noruega, los de países del sudeste asiático (Singapur, Hong Kong…), los países del Golfo y China, empiezan a proliferar en otras latitudes, como en Latinoamérica e incluso África.

España, centro de interés

Y en esta fiebre inversora –ahora libre de recelos por parte de los países receptores- el mayor número de operaciones se siguen concentrando en Estados Unidos, China e India. Pero España ha conseguido convertirse, y consolidarse, como uno de los grandes centros de interés de los fondos soberanos de todo el globo.

Los fondos de inversión de titularidad pública ejecutaron operaciones de inversión directa por importe de 4.600 millones de euros sólo en 2014 y principios de 2015, según se recoge en un estudio elaborado por el Icex, KPMG, Invest in Spain y Esade. Y las inversiones acumuladas desde 2007 y durante toda la crisis por parte de fondos soberanos ascienden hasta los 16.000 millones de de euros.

Y de hecho, según los datos que maneja el Icex, si al montante de las operaciones de los fondos soberanos se le suman las inversiones directas y en cartera que mantienen también en España empresas públicas extranjeras y fondos de pensiones internacionales de titularidad pública, el importe de la presencia inversora total del dinero público de todo el planeta acumulada en nuestro país escala hasta los 39.500 millones de euros.

Energía y ladrillo, foco de las mayores operaciones

El sector energético y el inmobiliario fueron los que mayores inversiones concentraron en España en 2014 y principios de 2015. El regreso de la kuwaití KIA al mercado español se materializó con la adquisición, junto a la australiana Macquarie, de los activos españoles de E.ON por 2.500 millones de euros y también con la compra del 25% de la nueva filial de generación internacional de as Natural Fenosa por 485 millones. En paralelo, el fondo Mubadala, de Abu Dhabi, firmó una joint venture con Trafigura que incluía los activos de la española Matsa valorados en 447 millones. Y el brazo inversor chino de SAFE participó, junto a un fondo de pensiones canadiense y a EDF Invest, en la compra de Madrileña Red de Gas por 1.250 millones.

Otras operaciones importantes se concentraron en el sector inmobiliario. Destacan la entrada del fondo de Singupur GIC en el capital del grupo inmobiliario Gmp y la del fondo catarí QIA en Colonial y su filial francesa SFL, en lo que constituye la confirmación de la vuelta al interés inversor internacional en el ladrillo español.

“Los fondos soberanos siguen ampliando su presencia en España, continúan sus inversiones, aterrizan nuevos actores, vuelven viejos jugadores y, en general, consolida España su atractivo como destino de inversión soberana de manera global”, subrayan los autores del estudio. “Noruega, Medio Oriente (Kuwait, Catar, Omán, Emiratos Árabes Unidos) y Asia (China, Singapur, Malasia) han apostado por España como destino de inversión y todo apunta a que continuarán haciéndolo en el medio plazo”.