Los presidentes de los 7 bancos incluidos en el selectivo bursátil español han cobrado un total de 19,87 millones de euros en 2015, lo que supone una tímida subida del 3,2% con respecto a su retribución del ejercicio anterior. El único que se ha bajado el sueldo ha sido el del Banco Popular, Ángel Ron, que ha pasado de ganar 1,8 a 1,4 millones.

Otro que tampoco ha visto cómo su salario subía ha sido el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, quien lo ha mantenido congelado en medio millón de euros, la retribución más baja en las altas esferas de la gran banca.

Son los datos que se desprenden de los informes de remuneraciones de consejeros que han ido presentando a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) las siete entidades financieras incluidas en el Ibex 35: Bankia, Bankinter, BBVA, CaixaBank, Banco Popular, Banco Santander y Banco Sabadell.

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, fue la que más cobró: 7,49 millones

Sin los complementos salariales en acciones, sustanciosos en algunos casos, la retribución de los siete grandes de la banca española ha ascendido a 15,884 millones de euros, un 3,3% más que en 2014.

El sueldo más alto lo tiene la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, que se embolsó el año pasado un total de 7,49 millones de euros. Esta cantidad supone un 11,5% más que en el ejercicio anterior.

También tiene una retribución alta el histórico presidente de BBVA, Francisco González, quien recibió 5,57 millones, prácticamente lo mismo que los 5,44 millones de 2014.

Los siguientes fueron Josep Oliu, del Banco Sabadell (2,83 millones, 0,22% más); Ángel Ron, del Banco Popular (1,47 millones, 19,3% menos); Isidre Fainé, de CaixaBank (1,15 millones, 4,5% más); Pedro Guerrero, de Bankinter (837.000 euros, 2,44% más); y José Ignacio Goirigolzarri, de Bankia (500.000 euros, lo mismo que en 2014).

Los casos de Guerrero y de Goirigolzarri son especiales, dado que no cobran más que los consejeros delegados de las entidades que presiden. La segunda de a bordo de Bankinter, María Dolores Dancausa, ganó 1,11 millones en 2015; por su parte, el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, ganó lo mismo que el presidente y que el resto de consejeros: medio millón de euros.

Fuera de estas cantidades se quedan otro tipo de pagos que reciben los ejecutivos y que son igualmente suculentos.

Jubilación dorada

Las grandes empresas cotizadas tienen por costumbre premiar a sus primeros directivos con algo más que sueldos y bonus. Los cargos de primer orden suelen contar con planes de pensiones multimillonarios que complementan sus retribuciones.

Actualmente hay 3 presidentes de los 7 bancos del Ibex 35 que cuentan con uno de estos programas, que garantizan una jubilación dorada y sin preocupaciones. El más alto de los planes de pensiones es el que tiene Ana Botín, que acumula 41,29 millones en planes de ahorro fijos. En 2015 consiguió sumar 1,15 millones a su hucha.

Mientras, el presidente del Popular, Ángel Ron, tiene una jubilación asegurada de 8,18 millones de euros (339.000 euros más que en 2014) y el presidente del Sabadell, Josep Oliu, una paga de 6,66 millones (1,27 millones más).

Botín tiene un plan de pensiones de 41,29 millones, menor que el de 79,7 millones de González

Ninguno de los tres presidentes se acerca todavía a los 79,7 millones de euros que recibió el presidente de BBVA en 2010 cuando alcanzó los 65 años de edad, aunque en realidad Francisco González no va a cobrar hasta que deje las funciones ejecutivas del banco. También se han quedado por detrás de los 45,2 millones que tiene anotados en 2015 el anterior consejero delegado de esta entidad, Ángel Cano.

Con los planes de pensiones en la alta dirección de Bankinter pasa lo mismo que con los sueldos, ya que aunque Guerrero no tiene ahorros a largo plazo a cuenta del banco, Dancausa sí que tiene 600.000 euros como plan de pensiones.

También es atípico el caso del consejero delegado del Banco Sabadell, con 15,8 millones para su jubilación, una cifra que prácticamente triplica la de Oliu, el presidente de la entidad.