Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, vuelve a arrojar datos y cifras que sirven para escenificar que la igualdad laboral entre hombres y mujeres ha crecido en los últimos años pero que, de momento, sigue sin ser real.

Feliz Día Internacional de la Mujer. La fecha es perfecta para que Google lance uno de sus famosos Doodles y para publicar toda clase de estadísticas que pretenden demostrar que siguen existiendo grandes diferencias entre hombres y mujeres en materia de empleo. Algunas son más acertadas que otras. Incluso, las hay que directamente son mentira y tampoco aportan claridad sobre el asunto. Se trata de un problema social que se puede y debe abordar desde diferentes visiones. Eso sí, con la mujer siempre como centro.

Problemas laborales derivados de la maternidad, puestos de trabajo que siguen ocupados mayoritariamente por hombres o nulo acceso de la mujer a la alta dirección son un pan nuestro de cada día que no tiene visos de desaparecer por el momento. ¿Cuotas? ¿Educación más igualitaria? Cada uno puede tener sus recetas ante una realidad que sigue retratando a la sociedad.

¿Maternidad como problema?

Sí. Tener hijos todavía determina el tipo de trabajo al que puede acceder una mujer. Así, el número de hijos aumenta la probabilidad de tener un contrato parcial en el caso de las mujeres, mientras que lo contrario ocurre en el caso de los hombres, según datos publicados por Eurostat.

Esta tendencia se da en “una aplastante mayoría de Estados miembros”. Las mujeres son más proclives a trabajar a tiempo parcial que los hombres en la mayoría de Estados miembro, pero la brecha se agranda con el número de niños.

Mientras que el porcentaje de empleo a tiempo parcial para las mujeres entre 25 y 49 años sin hijos estaba en el 20% en la UE en 2014, se situaba en el 8% para los hombres entre esas edades. La brecha se amplía hasta el 26% entre mujeres y hombres con un hijo (el 31% de ellas tiene contrato parcial frente al 5% de ellos), y se dispara hasta el 34% cuando se tienen dos hijos (39% en las mujeres y 4% en el de los hombres). Con tres hijos o más, la diferencia es de 38,1 puntos porcentuales entre ellas (45%) y ellos (7%).

En el caso de España, el porcentaje de mujeres sin hijos con contrato parcial era del 21% (frente al 9% entre los hombres), mientras que entre quienes tienen un hijo, ascendía al 29% en el caso de ellas y al 6% para ellos. Con más de dos hijos, los empleos parciales afectan en España al 29% de las mujeres (5% de los hombres) y cuando se tienen 3 o más, alcanza el 30% entre ellas y el 7% entre ellos.

Trabajos muy desiguales

Este 8 de marzo también sirve para echarnos a la cara las diferentes dedicaciones entre hombres y mujeres en algunos sectores. Sobre todo aquellos que tienen que ver con el dinero y cómo se maneja.

Así, las mujeres siguen siendo minoría en el sector de la inversión según desvela un informe elaborado por Self Bank, que pone de manifiesto que en líneas generales, en España, los fondos de inversión gestionados únicamente por mujeres suponen el 25%, frente al 60% de hombres.

Y es que tal y como ponen de manifiesto los datos del banco, solo un 32% de las clientas se decanta por productos de “trading” -compra de productos financieros para obtener un beneficio especulativo a corto plazo- frente a un 48% de los hombres.

La alta dirección

Por último, otro de los grandes problemas que sigue marcando la diferencia laboral entre hombres y mujeres tiene que ver con el acceso a los puestos de alta dirección dentro de una empresa.

Así, las mujeres ocupan un 26% de los cargos directivos en empresas españolas medianas y grandes (de 100 a 500 empleados) no cotizadas, el mismo porcentaje que el año pasado y dos puntos más que en 2012, según el informe “Women in Business 2016” que elabora anualmente la auditora Grant Thornton.

Este porcentaje no parece variar en las empresas de nueva creación, ya que otro informe de la agencia de rating Axesor confirma que en las sociedades mercantiles que se dieron de alta en 2015 solo el 26% de los puestos directivos fue a parar a mujeres.

El estudio de Grant Thornton, que toma como muestra a unos 5.500 directivos y directivas de 36 países (200 de ellos, en España), refleja que el país que tiene una mayor cuota de directivas es Rusia, con un 45%, mientras que su contrapartida es Japón, donde solo un 7% de los puestos directivos los ocupan mujeres. Los mejores resultados vienen de Europa del Este (35%) y los países del Sudeste Asiático (34%), debido a “factores culturales”.

La cifra de 26% en España, pese a que es superior a la media de la Unión Europea (24%), es “insuficiente”, según la socia de auditoría de la empresa, Marta Alarcón, ya que las mujeres representan el “53% de la población con estudios universitarios”. “Si seguimos avanzando a este ritmo, nos llevará décadas alcanzar la igualdad“, ha señalado.

Asimismo, la socia responsable de Laboral de Grant Thornton Aurora Sanz, ha señalado que muchas mujeres “no ven atractivo” el modelo actual de liderazgo, “que es masculino”. Según el informe, los motivos por los que las mujeres en ocasiones no quieren aceptar puestos de liderazgo son los prejuicios de género y el cuidado de sus hijos. A este respecto, ha remarcado que las empresas deben dar “más flexibilidad a los empleados” y enfocar sus esfuerzos en la “racionalización de horarios”. “En lugar de la reducción de la jornada, deberían plantearse una compactación o incluso el teletrabajo”, ha puntualizado.

Ambas representantes de la auditora han afirmado que no creen en las imposiciones, y que la mujer “no es una cuota, sino un negocio”.