España vive momentos inéditos en democracia. Históricos, si me apuran. Y esa incertidumbre política que tiene a muchos con el alma en vilo ha sido, esta semana más que nunca, la gran protagonista de las portadas nacionales.

El surtido es amplísimo y muy variado pero, por lo que simbolizan, nos quedamos con las siguientes:


Muy a su pesar, Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia –no sé si la llamarían así en el juicio que se está celebrando en Palma de Mallorca pero a mí me pirra– también se ha convertido esta semana en protagonista de los rotativos patrios.


Pero la semana que ahora termina también ha tenido otros nombres propios. Por ejemplo, el de Arnaldo Otegi, que salía de prisión tras seis años y medio de clausura por intentar recomponer Batasuna. Una imagen que apenas si ha tenido cabida en las primeras páginas de los diarios de tirada nacional. Probablemente, de no haber coincidido su puesta en libertad con las fallidas sesiones de investidura, el aspirante a lehendakari se habría ganado alguna portada más. La vida es dura.