Tras perder la parte más atractiva del megacontrato del Imserso, el grupo de Juan José Hidalgo ve cómo Barceló y Air Nostrum toman ventaja para arrebatarle el negocio de la repatriación de inmigrantes.

A Globalia tradicionalmente le ha ido bien en las pujas por los contratos públicos. Desde hace años la Administración es un cliente fundamental del holding comandado por Juan José Hidalgo, en el que se integran marcas tan reconocibles como Air Europa, Halcón Viajes, Viajes Ecuador o Travelplan.

El grupo turístico ha gestionado desde su arranque hace más de dos décadas los viajes del Imserso (ahora junto a Barceló, antes también de la mano de Marsans y Viajes Iberia). El Imserso sigue siendo la gran bicoca pública en sus cuentas, pero a principios de 2015 Halcón Viajes también se adjudicó los cuatro lotes del megacontrato de 211 millones de euros para gestionar los viajes de la Administración (Ministerios y varios organismos adscritos) durante dos años, con opción a otro más.

Y el año pasado la compañía también se impuso en la puja por los viajes de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) por casi 450.000 euros, así como la gestión de los traslados del Ejército de Tierra, por algo más de 333.000 euros.

Sin embargo, a Globalia se le han torcido un poco las cosas en su relación con la Administración Pública. Por un lado, porque en el último concurso de los viajes del Imserso, la alianza de Globalia y Barceló se adjudicó dos de los tres lotes, pero perdió el más atractivo de todos. La gestión de los viajes a Canarias y Baleares (que concentra el 70% del negocio aéreo del concurso) quedó en manos de la unión de Iberia, Alsa, Gowaii e IAG7. Después de varios recursos y contrarrecursos, la batalla legal entre los dos contrincantes aún continúa.

Tras el traspié del Imserso, ahora Globalia ve cómo puede perder otro de los contratos que le unen con la Administración. Y es que la unión de Barceló y Air Nostrum ha presentado la mejor oferta económica en el concurso para gestionar los servicios para la repatriación de inmigrantes irregulares, que licita el Ministerio del Interior por un máximo de 10,8 millones para los próximos 18 meses.

El polémico servicio de vuelos de devolución de inmigrantes (los vuelos de la vergüenza, como los denominan los más críticos) lo venían gestionando Air Europa y Swiftair, pero ahora la alianza Barcelo-Air Nostrum han presentado una oferta que se sitúa un 20% por debajo del importe máximo, mientras que la propuesta de Globalia se acercaría a esa cota máxima, según ha adelantado el diario Expansión. El Ministerio del Interior decidirá sobre la adjudicación formal del servicio de vuelos de repatriación en un plazo de uno o dos meses, para que la empresa o empresas inicien los trabajos el próximo mayo.

Un probable revés para Globalia que llega, además, en plena investigación judicial por parte de la Audiencia Nacional de un presunto fraude cometido por Air Europaen el cobro de las ayudas públicas para los vuelos de residentes en Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla. Y después de que la faceta administrativa de ese presunto fraude se cerrara con un acuerdo millonario de compensación pactado con el Ministerio de Fomento.