La venta de la filial británica de Telefónica, O2, al grupo Hutchison no está siendo un camino de rosas. Más bien parece un nublado día londinense. Con la Comisión Europea revisando al detalle la operación -valorada en 13.200 millones de euros-, y el propio regulador inglés metiendo el dedo en el ojo siempre que puede, por fin llegan buenas noticias para el operador español.

César Alierta, en la última presentación de resultados de Telefónica, manifestó de forma pública su convencimiento de que la operación saldrá adelante. Se juega mucho en ello. El operador ha fijado el dividendo para este año en 0,75 euros por acción, la misma cifra que en 2015. Sin embargo, frente al del pasado año, la remuneración de este ejercicio será toda en efectivo siempre y cuando se cumpla una condición: el cierre de la venta de O2. Para respiro del directivo aragonés, el proceso parece que avanza.

Según informa Reuters, el próximo 7 de marzo habrá una reunión a puerta cerrada entre todos los actores implicados en la operación. No solo estarán presentes la Comisión Europea y Hutchison, también asistirán al encuentro el grupo británico de televisión Sky y Virgin Media. Según las fuentes que han filtrado la información a Reuters, también estarían presentes en la reunión Vodafone y Talk Talk. Estos últimos, además, con una implicación directa que favorece que la operación se pueda llevar a cabo debido a sus ganas de hacerse con los remedies que impondrá Bruselas.

El contenido del encuentro no ha trascendido, pero lógicamente se tratará de un tira y afloja entre los representantes europeos y la firma hongkonesa. También se espera que en estos días el regulador británico, Ofcom, siga metiendo presión, teniendo en cuenta que por el momento es quien más oposición ha puesto.

La fusión, ¿avanza o retrocede?

Sigue habiendo pequeñas batallas, pero batallas ganadas. Es decir, en caso de que la operación se lleve a cabo, la Comisión Europea exigirá al grupo resultante que tome medidas para garantizar la competencia dentro del segmento móvil. A la postre, el gran inconveniente que ponen desde Bruselas. En este sentido han salido varias compañías al escenario asegurando que estarían interesados en los activos sobrantes.

Una de ellas es Talk Talk. Actualmente tiene un acuerdo mayorista con O2, pero desde la compañía afirman que estarían interesados en llegar a algún tipo de “negocio” con Hutchison para que la operación salga adelante y pueda convertirse, de este modo, en el cuarto operador de telefonía móvil en Reino Unido.

Pero no estarían solos. La misma disposición ha presentado el operador de telecomunicaciones francés Iliad, propiedad del multimillonario Xavier Niel, que está estudiando entrar el mercado de la telefonía móvil del país mediante la compra de dichos activos, según ‘Financial Times’.

Fuentes conocedoras aseguraron al diario que Iliad se ha puesto en contacto con el regulador británico de telecomunicaciones para mostrar un interés “inicial” de entrar en el mercado del país, aunque la creación de un nuevo operador británico dependerá de las infraestructuras que pueda adquirir como consecuencia de las condiciones impuestas a la fusión de O2 y Three. Es más, si quieren que haya competencia, Iliad tiene fama de meter presión en los precios. ‘FT’ afirma que el interés del operador francés de entrar en el mercado británico será motivo de preocupación para sus rivales, dado que suele ofrecer unos precios más bajos que sus competidores. De hecho, el lanzamiento de su marca francesa Free hace cuatro años llevó a una guerra de precios que lastró los beneficios de los otros tres operadores galos.

Todos lo ven viable

Alierta y su dividendo pueden respirar tranquilos. El consenso de analistas es unánime: habrá venta con condiciones. En Morgan Stanley, según recoge Europa Press, consideran que la potencial demanda de activos es buena para Telefónica, ya que hacer una transacción a tres es “más probable” que obtenga el visto bueno.

Por su parte, Santander también cree que esta noticia apoya su opinión de que el acuerdo de Hutchinson y O2 será aprobado por el regulador europeo dado el apetito por activos móviles que existe en el Reino Unido por parte de diferentes operadoras: Virgin Media, Sky, TalkTalk y, ahora, Iliad. En su opinión, este apetito es positivo no sólo porque ofrece visibilidad a la materialización de los remedios necesarios para sacar adelante la fusión, sino que será también positivo para el precio de estos.

Asimismo, Citi incide en que “no es una novedad” que la operación Hutchinson/O2 tendrá luz verde de las autoridades, aunque con condiciones, como muchos piensan. “Como consecuencia, sospechamos que BT y, en menor medida, Vodafone, estarán probablemente bajo presión mañana”, agrega.

Ante este escenario, cuando llegue el 19 de mayo (antes estaba previsto para el 22 de abril), día en que deberá pronunciarse Bruselas, todo hace indicar a que habrá luz verde para la fusión. Ahí se conocerán los remedios aplicados, así como todas las condiciones impuestas. Lo que está claro es que por competencia no será.