El grupo de los Escarrer se alía con el grupo local Azimzadeh Carpet y se convertirá en la primera hotelera extranjera que gestiona un cinco estrellas en el país.

Meliá se ha embarcado en un ambicioso de plan de expansión internacional que tiene Asia y Oriente Medio como uno de sus polos de atención. Y en mitad de esa aventura el grupo hotelero está aterrizando en mercados hasta ahora desconocidos para la compañía, sino para todo el sector hotelero nacional.

Meliá se dispone ahora a entrar en el mercado hotelero de Irán. El grupo de la familia Escarrer ha cerrado un acuerdo con el holding local Azimzadeh Carpet para convertirse en la primera cadena extranjera que gestiona un establecimiento de cinco estrellas en el país. El futuro Gran Meliá Ghoo, ubicado en Salman Shahr –un popular destino vacacional a orillas del mar Caspio-, forma parte del mayor complejo residencial, comercial y hotelero que se desarrolla actualmente en Irán.

La hotelera española toma así posiciones antes de que se produzca el esperado desarrollo turístico de Irán tras el levantamiento de las sanciones internacional contra el Gobierno y que restringían la inversión extranjera desde 2006.

El hotel forma parte del gran complejo Ghoo – Middle East Diamond, desarrollado por el inversor iraní Ahad Azim Zadeh. Además del hotel, el complejo contará con dos torres residenciales, un centro deportivo y un centro comercial. El Gran Meliá Ghoo ocupará una torre de 130 metros de altura y dispondrá de 319 habitaciones de lujo (entre ellas, una suite presidencial de más de 500 metros cuadrados).

“Creemos firmemente en el potencial turístico de Irán y nos sentimos orgullosos de haber merecido la confianza de nuestros socios y promotores de este magnífico proyecto”, explica Gabriel Escarrer, vicepresidente y consejero delegado de Meliá Hotels International. “Siempre hemos sido pioneros en el desarrollo de nuevos mercados para la industria turística. Es todo un reto para nosotros poner en marcha este proyecto, tan importante para el futuro del sector en este país, en un momento histórico para las relaciones internacionales en la región”.

El levantamiento de las sanciones que las potencias occidentales aplicaban sobre Irán abre oportunidades de inversión por parte de las compañías internacionales. Y en ese proceso, el turismo promete ser uno de los sectores de mayor crecimiento. Las previsiones oficiales del Gobierno iraní apuntan a alcanzar los 20 millones de turistas en 2025, cuadruplicando los niveles actuales. Un incremento que sólo va a ser posible mediante la creación de nueva oferta hotelera (cuya ampliación se estima en al menos 150 nuevos hoteles) e infraestructuras de transporte. Irán ha revelado ya su intención de adquirir hasta 160 aviones a Airbus para incorporar a la flota de la aerolínea de bandera, Iran Air, además de construir más de 500 kilómetros de ferrocarril al año y nuevas carreteras.