La división europea de la Asociación Internacional de Aeropuertos (ACI) ha insistido a los países que forman parte del espacio libre de fronteras interiores Schengen a mantener la “integridad y continuidad” de este área.

“Una reinstauración de los controles fronterizos en los aeropuertos entre Estados miembros de Schengen no puede ser y nunca debería ser, ya que el impacto sería bastante devastador”, indicó afirmó el director general de ACI Europa, Olivier Jankovec, en un comunicado. Ello requeriría “difíciles reestructuraciones de las instalaciones aeroportuarias”, dijo, lo que implicaría “cientos de millones de euros en inversiones en cada uno de los grandes aeródromos de Schengen”.

Jankovec recalcó que “Schengen es una parte fundamental del transporte aéreo europeo y durante más de 25 años la distinción entre flujos de tráfico de Schengen y no Schengen ha condicionado y perfilado el desarrollo de terminales en los aeropuertos”.

Según la ACI Europa, el impacto inmediato de un retroceso en Schengen serían “niveles sin precedentes de congestión e interrupciones de vuelos, con posibles efectos contagio en toda la red aeroportuaria de Europa”. Además, los centros de conexión y distribución de vuelos “ya no podrían garantizar los horarios mínimos de tránsito entre vuelos, y el resultado serían viajes más largos, una reducción de la elección para los consumidores y una conectividad degradada para Europa”, advirtió Jankovec.

En opinión de ACI Europa, el impacto también se sentiría en el turismo y en la economía más amplia. ACI Europa recordó que el sistema Schengen tiene retos crecientes debido a la crisis de refugiados y a las amenazas terroristas.

Señaló que la eliminación de controles fronterizos en el espacio Schengen de libre circulación, compuesto por 26 países, ha jugado un papel esencial en la disponibilidad de servicios aéreos “eficientes y asequibles” para los ciudadanos, y ha permitido que el transporte aéreo dentro de Europa registre tasas de crecimiento continuos.

La asociación recalcó que, mientras que poco más de 600 millones de pasajeros pasaron por aeropuertos europeos en 1990, el año pasado fueron 1.950 millones, de los que más del 60 % utilizó uno de los 443 aeropuertos ubicados en el espacio Schengen.

La ACI expresó así su respaldo a una rápida implementación de la agenda de la Comisión Europea (CE) para reforzar las fronteras externas de Schengen y salvaguardar la libre circulación, y subrayó la necesidad de que los países comprometan recursos adecuados para esta labor en sus aeropuertos.